martes, octubre 31, 2006

Miguel Ángel Aguilar, también


Sobre las dudas generalizadas a la idoneidad de la famosa votación de Estrasburgo y de eso que Aguilar dice que convenimos en llamar proceso de paz:
Recordemos que después del Congreso del PSOE del que salió Zapatero como secretario general, éste patrocinó el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, recibido con burlas y finalmente suscrito por Aznar, que lo manejó unilateralmente poniendo a los socialistas una y otra vez ante hechos consumados. Pero el recurso del PP a la ley del embudo, en absoluto faculta al PSOE ahora a pagar con la misma moneda. Al inquilino de La Moncloa le alcanzan siempre responsabilidades por la clase de oposición que tiene enfrente, porque desde aquel palacio se pueden inducir "buenas prácticas" en los adversarios. Así que hubiera sido preferible eludir la línea, tan aznarista, de internacionalizar la cuestión etarra llevando esa resolución al Parlamento Europeo que nos ha mostrado divididos, es decir, debilitados.
Más:
...a diferencia del proceso del IRA, aquí llevamos ya 26 años de mesa política y haber usado las armas o haber convalidado su utilización por los afines a nadie proporciona títulos para que se le arrime una silla.
Obsérvese que las consecuencias no se ven por ningún sitio.




Y ahora, ¿qué se les dice?


Léanse esta joyita. Si cambiamos EA y PNV por PP y PSOE resulta que sería lo mismo que se ha venido diciendo por parte de esos malditos españolistas durante años. Y se te decía que no había que parar ninguna reivindicación porque sus creencias eran pacíficas. O te llamaban fascista e intolerante. Y había que ir por las instituciones europeas clamando por la crueldad del estado español con sus desplazados carcelarios. Es decir, que los malos eran los otros. Lean, lean:
«Es fascismo puro y duro, es como volver a la época de Hitler, donde el comisario político de turno anota los pormenores de los cargos electos y de funcionarios municipales con unos fines que todos intuimos», clama Alejandro Vázquez, de EA, uno de los 14 concejales del Ayuntamiento de Zarauz cuyos datos personales, junto a los de seis policías municipales, figuraban en un informe descubierto en la herriko taberna Arrano de dicha localidad guipuzcoana.

El veterano edil reconocía ayer que el saberse espiado por los independentistas radicales «inquieta», ya que los autores de la vigilancia, a los que califica de «lobos con piel de cordero», siguen siendo terroristas. «Han matado, han extorsionado, han violentado, han amenazado, y esto último es más de lo mismo».

De similar manera se expresaba su compañero en el Consistorio, el teniente de alcalde Imanol Lasa (PNV), para quien el seguimiento a que se ven sometidos por parte de desconocidos de la izquierda abertzale resulta «indignante. No es nuevo lo que ha pasado, ya que a lo largo de esta legislatura han pintado las casas y coches de algunos concejales. Los actos de persecución y amenazas hacia nuestras personas no han cesado». Tanto Lasa como Vázquez aseguraron ayer que ningún dirigente de la izquierda abertzale les ha llamado, «no ya para solidarizarse, sino ni tan siquiera para dar alguna explicación». Lasa puntualizó a este diario que, en privado, algunos militantes de Batasuna «sí se han solidarizado con nosotros». Ambos se sentían orgullosos de la respuesta de la mayoría de sus convecinos. Anoche, unas 300 personas se concentraron delante del Ayuntamiento en apoyo de los ediles y policías municipales."
Es bonito, ¿verdad?. Y sarcástico.




Y van y descubren los precios...


Antes, te decían todas esas cosas que te suelen decir cuando aplicas la razón a un problema económico. En especial, te decían esa pavada de que entonces los ricos (o hasta "sólo los") podrían consumir agua y que los pobres (¡oh, los pobres!) no podrían. Ayer, una ministra socialista pidió (parece ser que no puede por sí misma, otro alivio) que se incoporen estructuras tarifarias en función del consumo. O sea, en función de la escasez, que es lo que hace un precio.

(Es más barato que nuevas obras hidráulicas para seguir derrochando agua por el coste de su traslado y no por su escasez, su verdadero precio, es más barato que subvencionar las zonas catastróficas que se quedan sin agua. Por cierto, ¿se han preguntado por qué el contador de agua de su casa nunca está a la vista? Sin percepción de lo que se consume, difícilmente se consume menos)




lunes, octubre 30, 2006

Observaciones dispersas de lunes madrugador


Una inquietud: si se ha hecho toda la reforma de la televisión pública para evitar la manipulación partidista, ¿por qué en las quinielas que se manejan del futuro e independiente director, nombrado por el Parlamento (¿como el Poder Judicial?) son todos periodistas? Parecería lógico un buen experto en gestión, un conocedor del mundo de la creación de contenidos (minoritarios, porque para Mira quien Baila, ya tengo Telecinco gratis). Pero no, se busca un incisivo periodista. ¿Será porque sólo pretenden controlar los informativos o porque no tienen ni idea? ¿Las dos cosas? Son políticos.

Una duda: ¿qué entiende Llamazares por violencia? Dice por ahí: "el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, recomendó a Batasuna que, para tener «alguna credibilidad», renuncie a ciertos «tics del pasado», como la kale borroka o la elaboración de informes con datos personales de políticos y funcionarios que sirven para «preparar la violencia»". Es que suena como que vamos a pegarnos unas patadas en el patio por la pelota. A mí me parecía que lo que preparan es asesinatos por la espalda y la quema de viviendas y comercios con los afectados dentro. O sea, premeditación y sangre fría. En vez de violencia, podría decirnos que es una novela de Hannibal Lecter, sería más decoroso.

¿Qué compromisos tienen ustedes como ciudadanos de un mundo globalizado?: es que leo que es uno de los apasionantes contenidos de la asignatura, evaluable por supuesto, que se llamará Educación para la Ciudadanía. Y que, por supuesto, no es en absoluto adoctrinamiento. Además, se informará de las posibilidades constitucionales del matrimonio (el alumno atolondrado sabrá gracias al estado que, si quiere, puede deshojar la margarita de su futuro sentimental sin cortarse un pelo: ¿será chico o chica?). Esto me recuerda que en ICADE, todos los futuros egresados han de pasar por un cursillo prematrimonial que, por supuesto, pretende adoctrinar. La diferencia es que se paga libremente. En todo caso, si bien está que la escuela pública no adoctrine de religión, podríamos extender el concepto de religión, no vaya a ser que la fe en el ecologismo también lo sea. Mientras, y en contra de lo que la realidad exige y como puedo comprobar a diario con mis amistades y familiares, los españoles salen del colegio sin saber negociar una hipoteca, algo que sí es trascendente en sus vidas. Las trascendencias espirituales las pueden encontrar por doquier y, sobre todo, a su antojo o al antojo de sus papás, que algo tendrán derecho a opinar. Aunque sea poquito.

Un susto: "Tratarán de que parezca una democracia, con plebiscitos periódicos a guisa de elecciones, pero la deslegitimación del Poder será tan radical que la argentinización primero, la mejicanización después, la venezolanización más tarde y, finalmente, la colombianización serán los hitos inevitables del proceso republicano que sellará el final de nuestra civilización política. Porque España era una de las formas más notables de la civilización occidental." Es Federico. ¿Desde cuando lo republicano es el fin de la civilización? ¿Unas cuantas churras con merinas?




domingo, octubre 29, 2006

Cosoberanizando


Preguntas y respuestas:

¿Es la cosoberanía algo discutible?

Sí, por supuesto. La democracia debe permitir que se discutan todas las opciones.

¿Debe aceptarse la negociación de la cosobernía como condición para disolver ETA?

No, claro que no.

¿Es eso un precio político?

Si fuera así, evidentemente sí.

¿Llegar a un acuerdo de cosoberanía es un cambio constitucional?

Sin ser catedrático, me juego una operación de cambio de sexo a que sí.

¿Quién debe aprobarlo de tener que hacerse?

Todos los españoles. En referéndum, pues es una modificación constitucional. Y una obligación moral.

¿Y deben aprobarlo?

Cada uno sabrá

¿Y si no saliera?

Pues ajo y agua.

Usted, Berlin Smith, ¿estaría de acuerdo?

Depende. Esencialmente de lo que implique para los derechos y libertades de cada uno de los co-soberanos, especialmente en relación con los otros co-soberanos. Co-soberanos son los ciudadanos, que es donde reside la soberanía ¿no?

¿Y cuántos co-soberanos debe haber?

La caja de pandora

Soberano, ¿no es un coñá muy español?

Como los toros






sábado, octubre 28, 2006

Frivolidad e improvisación


Día y a día, con cuenta gotas, empapados por la lluvia fina, la acumulación de percepciones de lo que parece ser, y yo pienso que es, lo esencial de la administración Zapatero (frivolidad, improvisación, incompetencia), surgen por doquier en observadores muy respetables. U observadores normalmente interesados y nada inocentes, como es el equipo de editorialistas de El País.

Hoy es Antonio Elorza. Normalmente, fino y clarividente en todo lo que tenga que ver con ETA. También son algunos parlamentarios europeos atrapados en el incendio de Estrasburgo. Sea Antonio Elorza:
Lo más preocupante no es, en consecuencia, lo sucedido en Estrasburgo, sino lo que el desarrollo del episodio revela acerca de la imprevisión con que el Gobierno de Zapatero está gestionando el tema ETA a partir del "alto el fuego". Nada autoriza a pensar que si una iniciativa de tal entidad, consistente en lograr un apoyo europeo efectivo a la política de negociación, se lleva a cabo con tal ligereza y ausencia de contenidos, en el tema de fondo la previsión sea la regla en lugar de la improvisación, cuando el juego es llevado desde el campo etarra.

(...)

el Gobierno se limita a acumular las muestras de buena voluntad, en el plano judicial, y vía PSE en el de comprensión ante las demandas políticas del oponente. Según cabía temer desde un principio, la ostensible necesidad visible en el Gobierno de Zapatero de alcanzar como sea "la paz", esto es, una y otra forma de renuncia de ETA a "la violencia" para la ulterior disolución, debilita sustancialmente su capacidad para atender a lo que debiera suponer una regla de oro en su comportamiento: la defensa de la Constitución. El problema no reside, pues, en negociar o no con ETA, sino en hacerlo desde una posición de inferioridad, como si la declaración de "alto el fuego" hubiese constituido por sí misma una garantía de fiabilidad que otorgase al grupo terrorista la legitimidad para dirigir "el proceso". Las declaraciones cargadas de chulería de los portavoces de Batasuna se ajustan perfectamente a esa pretensión.
Y en Estrasburgo, parece ser que no hay buen sabor de boca entre los parlamentarios del bloque liberal-conservador que han votado a favor de la resolución promovida por el PSOE:
Medios liberales, que han jugado a fondo la carta a favor del proceso de paz, reprochan la frivolidad con que el Gobierno español en este caso. "Han jugado con fuego y una votación tan importante se ha salvado por los pelos". Además, critican la falta de apoyo de La Moncloa en una iniciativa que se ha salvado gracias a los eurodiputados socialistas, liberales, verdes y de IU.
Así que valorando en lo que valoro opiniones muy respetables, lo esencial para este que les firma es comprobar como una y otra vez todo lo que José Luis considera importante se gestiona penosamente y deja como resultado, al menos, una división más profunda en cuestiones que debieran suscitar consenso mayoritario. Definitivamente, es el estilo de gobernar vigente. O de mal gobernar.



Ante los sarpullidos


Dos cosas me suelen atraer las iras incendiarias de según qué lectores. Ayer pasó otra vez. Una de las cosas es mi convicción de que es posible y necesario debatir democráticamente en qué consiste - y si consiste en algo - el derecho de secesión de un territorio. La otra es Federico. Las dos cosas juntas, pura dinamita. Sea si lo critico o si lo defiendo. Preferiría que todos nos centráramos en polemizar sobre los argumentos y no sobre la persona.

En esta última, parece que se me acusa poco menos que de ser filo euskonazi o algo peor. Lo he explicado hasta la saciedad pero no todo el mundo tiene por qué leerme y menos todos los días. Así que para que se sepa como pienso sobre la cuestión territorial (de la que discrepo humildemente de Federico que es más mayor que yo, más importante y seguramente más sabio, prueba de que no deben hacerme caso si no les gusta y leerle a él) les reproduzco unos parrafitos verdaderamente clarificadores (nunca mejor dicho) del caso canadiense extraídos de la introducción a la edición española de La Política de la Claridad, una summa de textos de Stéphane Dion, alma de este cuerpo ideológico. Las palabras son de Alberto López Besaguen, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco:
...el objetivo de la estrategia abanderada por Stéphane Dion persigue hablar claramente o, como expresa el título de la traducción española, jugar limpio. Ello exige en primer lugar que el electorado de Quebec decida, claramente y sin ambages qué es lo que quiere, si quiere seguir formando parte del Canadá o si, por el contrario quiere separarse de la federación canadiense. Pero debe decidirlo sin subterfugios y asumiendo las consecuencias de su decisión, sin confiar su juego al resto de las concesiones que el resto de Canadá estará dispuesto a hacer para que Quebec se mantenga dentro de la Federación. Esto significa que Quebec puede decidir sobre la secesión o la permanencia en Canadá, pero no sobre las condiciones de permanencia, pues es un asunto que concierne a todos los canadienses y que, en consecuencia, debe ser decidido entre todos, incluido Quebec, pero no unilateralmente por esa provincia. Y significa que puede realizarse la secesión, pero no de forma unilateral, sino negociada, pues en una sociedad democrática un divorcio entre dos partes de un Estado no puede hacerse cogiendo las maletas y marchándose, pura y simplemente, una de las partes dejando a la que se queda con todos los problemas del hogar y de la familia.

De esta forma se logra situar la pelota en el tejado quebecois, enfrentándose a la exitosa estrategia soberanista que había logrado situarla, hasta ese momento, en el tejado de la Federación Canadiense.
Esto que ya conocen mis habituales, suele suscitar la crítica que les mencionaré a continuación con su respuesta:
Esta estrategia tiene grandes virtudes, pero también tiene problemas de mayor o menor magnitud. El primero y más importante es la exigencia de romper el tabú de la hipótesis secesionista. Cualquier país no es capaz de romperlo, pero los que son capaces de romperlo se hacen, así, más fuertes, pues dejan de ser fáciles víctimas de amenazas secesionistas. Y Canadá ha demostrado ser, en esta estrategia, un país muy fuerte.
¿Quiere eso decir, vive dios, que se debe pactar esto para que ETA deje las pistolas? Por poner estas afirmaciones en su contexto presente. Absolutamente, no. Un acuerdo de este calado político no puede ser, ni cualquier otro, producto del chantaje de las pistolas. Ni siquiera puede ser discutido o parte de la agenda de desarme, excarcelación o lo que sea. Sólo puede ser de las instituciones legítimas. Pero es un enfoque doctrinal que no tiene nada que ver con oponer a un argumento tribal (melancólico-nacionalista) otro argumento lírico-histórico. Es lo que dije el otro día de Isabel San Sebastián y lo que vine a decir ayer de un argumento de Losantos. Y que puestos a discutir (¿es malo debatir en democracia una opción ciudadana democráticamente expresada?) es más interesante debatir sobre argumentos sobre la posible bondad de la independencia que plantea Sala i Martí (que no es ajeno a los problemas de su argumento, en mi opinión, pero que resulta un polemista excelente), basados en criterios llamémosle racionales que los basados en Prat de la Riba. O Sabino. O Primo de Ribera.




viernes, octubre 27, 2006

Dos maneras de mirar la nación


Xavier Sala está demostrando que hace mejores entrevistas, más arriesgadas y con más contenido que los periodistas profesionales. Va al grano, pone al entrevistado en una posición incómoda al tener que hacer frente a sus contradicciones y deja que el personaje dé su respuesta. Uno saca sus conclusiones con facilidad.

Es famosa la de Montilla, son extraordinariamente interesantes les que ha realizado a Joan Saura, a Josep Piqué, a Carod y a Mas. Entre las cosas apasionantes, es comprobar la dificultad que tienen los candidatos de izquierdas para explicar su cualificación para el puesto y comprobar el poco conocimiento y experiencia que tienen para afrontar problemas de mucha enjundia. Más todavía ver cómo los candidatos de izquierda se presentan como modernos, defensores de la libertad de empresa y el liberalismo y, luego, no es verdad. Y que, diciendo todo esto, insultan a los demás llamándoles neoliberales. Sólo tienen que pinchar los enlaces y gozar ustedes mismos.

Pero antes, les llevo a mi tema. Tomo una pregunta y una respuesta de la entrevista a Piqué:
Si alguien le demostrara con cifras en la mano que los ciudadanos de Catalunya tendrían más nivel de vida, más hospitales, más escuelas, mejores servicios y, en resumen, más felicidad siendo un Estado independiente que formando parte de España, ¿se haría independentista o primaría su sentido de la unidad de España?

- … Yo tengo dudas muy serias sobre si alguien puede demostrar esto cuantitativamente.

(...)

- Los datos no le avalan: cada vez hay más países independientes en el mundo y cada vez son más pequeños. Y la explicación es precisamente lo que decía usted: gracias a la globalización, el mercado es el mundo y no la naciónestado, no hace falta formar parte de un Estado grande y lo pequeño sale más rentable. Por lo tanto, si aplicamos su razonamiento con lógica vemos que lo pequeño cada vez "conviene" más.

- Si lo que me dice es que el concepto de estado-nación del siglo XIX está en crisis, estoy de acuerdo. Por lo tanto discrepo de todos aquellos que quieren resucitar este concepto y aplicarlo a Catalunya. Yo creo que tenemos que ver las cosas de una manera completamente diferente y que España es una magnífica plataforma. Yo he tenido ocasión de defender y representar la opinión de España como ministro de Asuntos Exteriores y me sentía profundamente orgulloso del prestigio que habíamos conseguido, de la admiración que despertaba nuestro proceso político, nuestro éxito económico, nuestra proyección internacional, la proyección de la lengua española y me parece que todo lo que signifique retroceder en estos campos es negativo.
La pregunta inicial de Sala tiene trampa, porque puede plantearse en otros niveles de resultados ¿se atreven ustedes a decirme cuáles? No voy a contestar para no alejarme del tema, porque lo que hace Sala es plantear el problema territorial/jurisdiccional en lo que sí es un debate relevante: ni la tradición ni la cultura, sólo la decisión de un cuerpo de votantes a la hora de buscar su mayor (o no) prosperidad. Da para discutir un buen rato y creo que se puede hacer en términos bastante favorables para una España parecida a la que conocemos, aunque también pienso que no tiene por qué.

Como alternativa, les propongo el contraste con unos argumentos - estoy seguro de que no son los únicos que pone a nuestra disposición pero me parecen relevantes - que proporciona el enorme Federico Jiménez Losantos en su último y verdaderamente interesante libro (no es ironía, lo es), con ya tropecientes ediciones, que ha dado en titular De la Noche a la Mañana. El estilo tiene el nervio que le caracteriza y las intimidades entre el grupo de periodistas que ha forjado la COPE en todos estos años son, en muchos ratos, apasionantes. Es verdaderamente elocuente de las relaciones entre periodistas y poder en general, pero nada como el episodio desvelado del intento de Aznar de expulsar a Antonio Herrero de su programa, un sucedido que debiera hacer reflexionar a los hagiógrafos de Aznar y devolverle a la condición de humano en sus funciones de Príncipe: ah, el poder. La cita es esta:
...las más humildes monjitas siguen a diario la actualidad española y temen y rezan por la nación. Esa que hace dos mil años se forjó en el crisol de Roma y se mantuvo en torno a la cruz contra viento y marea, contra bárbaros del norte y del sur, contra el islam en todas sus variantes y contra el mal que anida en su seno. También misteriosamente animada por esa sangre invisible que nos llega del corazón al corazón leyendo a Juan de la Cruz y a Teresa de Ávila. O a Miguel de Cervantes, el Manco de Lepanto, el Cautivo de Argel.
Pueden leerla en su página 84. Honradamente, yo prefiero el debate de Sala i Martí que el recurso a los guerreros muertos. Eso no quiere decir que el señor Martí no pueda - que no lo sé - recurrir a elementos similares para su defensa de Cataluña, pero si los tiene es capaz de centrarse en elementos objetivos para discutir la conveniencia o no conveniencia de determinadas estructuras territoriales. Las argumentaciones de Ibarreche y Arzallus sobre la presencia del pueblo vasco desde los albores de la Historia no se diferencian en nada del rercurso al melting pot romano que le gusta a Losantos. Para que no me muerdan del todo: también hay veces en que dice cosas en las que estoy de acuerdo.




Consecuencias


¿Cuáles son? ¿Se quiere que no las haya? ¿Se dicen por si acaso? ¿Se miente sabiendo que no las habrá? ¿Son un golpe de efecto para la población, para que no se pierda la fe? ¿Es el titular de portada de El País de hoy (El Gobierno medita si suspende el proceso de paz tras el robo de ETA ) un acto de cara a la galería y superar otra crisis? ¿Tardaremos en olvidar la palabra consecuencias o Mariano las va a recordar una y otra vez? (Federico, se supone que sí).

(El Príncipe, atribulado por los dilemas y por las dudas, estimulado por la grandeza que le espera, animado por sus buenos sentimientos, no nos cuenta de qué habla. Y eso es porque sólo puede hablar de palabras difíciles: derechos colectivos que se ejercerán o no, patrias nuevas y patrias viejas, asesinos indultables, voces de muertos que claman por lo que no pueden conseguir. Puede que hasta de alianzas políticas con el diablo en un futuro en el que deje el tridente al lado. Esas palabras sólo pueden ser discretas, se dice él, y tiene razón: hablar de cosas difíciles requiere intimidad. El problema es si en algún momento el fin es el proceso y deja de ser un proceso para un fin)


Asterisco: Es curioso como en El País, ese periódico que juega a la de cal y a la de arena, titula en primera página sugiriendo algo que contradice como se titula en el interior la misma noticia: El Gobierno mantendrá el proceso para el fin del terrorismo si ETA respeta las reglas. Es lo mismo, o puede ser lo mismo, pero no lo es. Lo primero es como dando a entender, lo segundo lo que se entiende. El problema es que ya no se han respetado y queda por saber cómo se verifica el cumplimiento.


jueves, octubre 26, 2006

Si ni El País se toma en serio a José Luis...


...debe ser porque algunas cosas que decimos deben de tener fundamento. Ya las dicen ellos, no esto que se puede llamar nosotros y observen que el nudo gordiano de la crítica es la torpeza e incompetencia como gobernante del vendedor de sueños idílicos (sí, Armando, cada día tengo más acritud contra el personaje: el tiempo va aflorando lo peor de lo que esperábamos, aunque el ruido del reparto de flores parece seguir convenciendo a una masa de votantes que se dopa con saber que gobierna un señor que sólo repite paz como un muñeco programado).

Las pruebas: los dos editoriales de hoy con los dos temas del día. El acribillado y una nueva reedición del cómo sea. Sebastián y Estrasburgo:
Con la designación de Sebastián concluye el frívolo espectáculo dado por los socialistas desde el pasado verano en la búsqueda de un candidato idóneo a la alcaldía de Madrid. Al menos se han ahorrado unas semanas más de chirigota entre los ciudadanos. El jefe del Gobierno se ha implicado mucho en el proceso, unas veces con ingenuidad y otras con torpeza, y al mismo tiempo actuando sin contar con la opinión de la dirección ni de la militancia de su partido en Madrid. No es la mejor manera de hacer las cosas.

...hay iniciativas que sólo tienen sentido si existen garantías de que contarán con un amplio acuerdo. Llevar esta cuestión a Estrasburgo sin un intento previo de consenso entre los dos principales partidos españoles ha sido un error. Así lo demuestra la votación de ayer.

Sólo falta que se consumen dos posibilidades reales: la derrota humillante de Montilla en Cataluña (¿con un gobierno con tintes soberanistas con ERC clamando por desarrollar el estatuto amorfo o una sociovergencia Madrid-Barcelona como flotador al rescate de ahogados?) y que el mal llamado proceso de paz fracase, que es evidentemente ya y en toda regla una negociación política en la que a la vista de la conducción de José Luis de todo lo demás sólo cabe preguntarse en qué consistirá el nuevo error, el nuevo desastre.



miércoles, octubre 25, 2006

Reacción inmediata a un Sebastián dispuesto a ser crucificado


Zapatero es un genio. Visto que no tiene un candidato, allá manda al inútil muñidor de las conspiraciones económicas de salón que en este régimen se dan y lo inmola en acto público. Visto que no puedo ganar, me quito un estorbo.

Las carcajadas resuenan en el patio. Ya saben que los san sebastianes están acribillados de flechas.



Vivir de ilusión


José Luis está que no se lo cree. Antes, cuando era opositor, estaba muy enfadado porque la economía iba bien, pero la productividad, ah la productividad, esa palabra que le enseñó Sebastián, no iba nada bien. Nada. Y eso era una hecatombe.

La productividad sigue sin ir bien, pero ya no es una hecatombe. Ahora, es pura euforia. Al ladrillo se le coge gusto. Si hace poco era Italia la que iba a ser derrotada en la liga de la renta per cápita, ahora van a ser Francia y Alemania. Para el 2015 o así, que algún económetra de guardia le ha debido hacer una prognosis de no te menees. Incluso osa hablar de cosas que desconoce, asegurando que once trimestres consecutivos de aceleración económica es la primera vez que sucede en democracia.

¿Tendrá que ver la, su, democracia con ello? ¿Le ha contado Sebastián que, a pesar de todo, el ciclo pervive en el capitalismo? ¿Se ha mirado por las mañanas en el espejo para darse cuenta de que todo lo que sube, baja? A pesar de convertirse España en todo un tigre asiático, ¿sigue pensando en no ingresar en el G-8? De una lectura de la noticia, se deduce que espera que España crezca un punto por encima de los más ricos de la UE de forma continuada durante los próximos nueve años. Torero, torero, torero. Yo que él, si ocurre, me compraba un billete de lotería, porque este tipo (o Sebastián) tiene poderes superiores al resto de los mortales para ver el futuro.

La maquinaria de los sueños de estos ilusos es imparable. Siguen creyendo en el mundo perfecto. Ya vendrá otro E-On para aguar la fiesta. U otro Bono. U otro Maragall. O más cayucos.


(Ah, y la osadía, que se pone a hablar de esto ante empresarios que sí saben de esto. ¿Cuántas correcciones más nos va a costar que aprenda a gobernar quien nunca hizo nada en su vida más que calentar silla en el Congreso?)




martes, octubre 24, 2006

Aliados


El ministro de defensa de este gobierno se va de gira americana...
el ministró aseguró que nada más llegar al puesto quiso verse con los "aliados más importantes de España, el ministro francés, el alemán, el italiano y el británico". "Ahora he cumplido con Rumsfeld".
La duda que me asalta es si a un aliado se le trata como se le ha tratado. Otra vez rectificando y Moratinos encerrado en el armario.



El fascinante mundo de los sueños socialistas


El fétido olor del exquisito cadaver de las treinta y cinco horas semanales francesas ya se respira:
«No sabemos a qué espera el Gobierno para retirar el texto de esa ley. Ha llegado la hora de afrontar por derecho un problema de efectos catastróficos. Los socialistas la aprobaron como una conquista. Siete años después, sólo puede decirse que ha sido un desastre»
Hasta la nueva heroína socialista de todas las latitudes, Mmme. Royal, está a favor de terminar con el absurdo.

Pero ahora entrará la mecánica modernizadora de los socialistas de allí y de aquí. Se les dijo. Se les argumentó. Se sabía que no iba a funcionar. Pero se hizo. Algún sindicato de aquí, de esos que viven con el dinero que no recaudan de sus afiliados, sino de las prebendas y los chollos de la negociación sindical, se apresuró a adoptarlo como criterio para sus propias sedes. Los viernes a las dos menos cinco ya no te cogían el teléfono, sus afiliados no merecen esa atención.

Digo lo de la máquina modernizadora porque ahora nos querrán decir todo lo listos que son diciendo que el empleo funciona de otra manera. Ya. Confirmada la teoría: cada vez que la izquierda se reforma, se actualiza y vende un nuevo sueño, adopta un criterio liberal. Y, después, lo aplica a su antojo y cuando le conviene.

Lo más interesante es que dentro de siete años tendremos que rectificar, si las llegan a aprobar, la sarta de paridas que Caldera prepara en contra de todos nosotros. Y de nuevo dirán que los modernos son ellos.





Ellos, siempre ellos, son los pobres abandonados que tienen razón (el PNV)


Siempre he pensado de Iñaki Anasagasti como un acomplejado por ser vasco nacido en Venezuela, es decir, como haciendo méritos. A él le encanta recordar cómo detuvieron a su madre al bajar del barco por propaganda nacionalista de forma doblemente injusta: primero por que no la haría, segundo porque ello fuera delito. En todo caso, a él le sirve para tener una buena razón para sentirse muy patriota, muy patriotero, y demostrar que son los demás los que son muy malos, siempre engañando a los pobres vascos, gente sin malicia que sin excepción van con la verdad por delante.

También pienso que es intelectualmente limitado y que vive socavado y atormentado por la idea de cocerse a fuego lento en el agravio permanente sin saber, o no sabemos los demás, para qué sirve: ¿es periodista? ¿político? ¿Sólo un buen muchacho espeso de mente? Lo digo porque no se le conoce más actividad profesional que un poco de periodismo no muy espectacular y parlamentarismo acomplejado, porque cuando se le suelen dar dos o tres argumentos te vuelve a recordar lo poquito que es y lo traidores que son los demás.

En todo caso su blog es muy conveniente (y él, si llegara a leerme, le ruego me disculpe si le ofendo) para conocer los argumentos esenciales de ese partido-iglesia, el Partido Nacionalista Vasco, en su peculiar forma de conseguir que la realidad sea la que ellos quieren que sea. No importa que se discrepe o que sea de otra forma. El caso es que ellos siempre son los pobrecitos, las verdaderas víctimas. Léanse esta:
Aquí te queman dos batzokis, arrasan un ayuntamiento, queman cajeros y pocos ponen el grito en el cielo o salen a la calle o les dice de verdad, para que se lo crean, que en una sociedad civilizada, esas conductas no solo no son admisibles sino tienen que ser perseguidas. Y está muy bien que nos indignemos por zafio, antidemocrático, anticonvivencial, injusto y absurdo además de irrespetuoso el que unos jueces de la derecha más rancia quieran procesar al Lehendakari pero el mismo nivel de ruido en el diapasón debería tener el rechazo a las acciones de la kale borroka, pero veo que para algunos y sobre todo, para algunas, esto no es así, y luego nos quejamos de tener la sociedad distorsionada que tenemos.
Está muy bonito, muy ponderado. Pero es que el historial no acompaña. No recuerdo yo los gritos de indignación de los militantes del PNV por la muerte de Fernando Buesa, más bien recuerdo los de indignación porque había quien se metía con el lehendakari en ese mismo día, un ser cercano al Dalai Lama, dios en la tierra. Tampoco recuerdo una indignación especial, más bien un apoyo decidido a que ese ser, Josu Ternera, formara parte de la comisión de derechos humanos del parlamento vasco.

Uno está casi seguro de que, con lo franco y bonachón que es, cuando se le diga a Iñaki que si tienen una sociedad tan distorsionada debe ser porque ellos también contribuyen a ella, dirá hasta que sí, pero encontrará en el engaño y la defraudación constante de los demás una disculpa absolutoria. Sin despeinarse, que no se despeina. O no puede. No sé que le parecerá la distorsión cuando le diga que a los que matan, los queman vivos, los meten bajo tierra y les roban el dinero es a los otros. Pero resulta que, ellos, están fatal porque les han quemado un par de bares y ahora el diapasón sí debe sonar.




lunes, octubre 23, 2006

Matices canadienses de Federico



Conocido es, por lo reiterado, mi interés intelectual y casi preferencia por el modelo jurídico canadiense emanado de la Ley de Claridad. Bien es cierto que no son situaciones plenamente equiparables la española y la canadiense (este último es un país federal en el que los estados de la unión son libres de efectuar referenda por su cuenta, una facultad no al alcance de las comunidades autónomas españolas), pero si considero evidente el aporte doctrinal - en mi opinión, decisivo - que para los defensores de la ciudadanía frente a la tribu supone la histórica sentencia del Tribunal Supremo de Canadá y la posterior Ley aclaratoria.

Federico se ha referido a ello. El artículo tiene casi una semana y me lo he dejado reposar para un momento de tranquilidad redactora, ópera incluída en mi itunes. La causa es unas declaraciones de Patxi López ("Cualquiera, antes Nadie", según Losantos) en las que viene a decir que el futuro de la Comunidad Autónoma Vasca es Quebec. Con su estilo indignado de costumbre, Federico hace una apostilla en mi opinión precisa y que me sugiere algunas cosas. Lean:
A lo mejor, después de un par de décadas sin terrorismo y con los criminales arrepentidos y la libertad dueña de las calles en el País Vasco y Navarra, un Gobierno de España podría pensar en un referéndum sobre el futuro de esas dos regiones españolas. Pero, salvo que Chacón me saque del error, el separatismo francófono alentado por De Gaulle no ha disfrutado de una estrategia asesina durante cuatro décadas, casi tres de ellas en democracia. ¿Cómo se atreve Pachi a decir que el modelo es Quebec? En todo caso, sería Canadá; y tampoco.
De lo primero, que está al final, el modelo sería efectivamente Canadá y no Quebec: es la estructura legal de Canadá la que da una solución al conflicto de identidad democrática y no la legislación específica de Quebecq, que los nacionalistas se han encargado de rellenar de leyes patrióticas que apelan a las leyendas y las tierras repletas de derechos para justificar el presente. Cómo no, Quebec tiene a lengua francesa como propiedad intrínseca bien a pesar de que sus nativos, anteriores al descubrimiento de América, no lo hablaban. Pero es su lengua propia.

Lo sorprendente - para mí, que no escucho al Señor de la COPE a diario - es la posibilidad que muestra a unos posibles veinte o treinta años, que todos sabemos que no son nada porque los tangos, como los tópicos, son verdad, de que pueda hacerse una consulta a las provincias vascas sobre su futuro. Dice FJL que Canadá, tampoco (no aclara por qué, quisiera honradamente saberlo, pues el debate sería vivificante). Pero se vislumbra en una fuente de pensamiento de indudable influencia sobre la doctrina favorable a la nación única española la posibilidad de consultar... pero sin violencia.

Mi preferencia por Canadá suele ser contestada por mis habituales en que eso no ha impedido o no impide la existencia del nacionalismo, que no lo reconocen (el nuevo marco legal) y que la tensión y el juego reivindicativo pervive. Mi opinión es que esa no es la intención de la legislación, sino contar con una respuesta democrática a un proceso que fuera realmente democrático (lo que Federico llama ausencia de violencia, que es bien cierto es la diferenciación básica con el nacionalismo vasco - los quebecois no han matado a nadie -, sería equiparable con la idea de juego limpio: no pueden valer preguntas tramposas, no puede valer que no haya información de las consecuencias de la independencia y, sobre todo, no puede haber gente que tenga miedo de dar su opinión y que pueda morir o ser agredida por ello). Eso, de por sí, proporciona un crédito enorme para no negociar una concesión más que no entre en un marco plenamente constitucional, descargando de argumentos victimarios al nacionalista melancólico.

Patxi dice Quebec. A lo mejor quería decir Canadá. Imaz habló de la doble llave (en cierta forma, Canadá o, más recientemente, Montenegro). Egibar y Arzalluz quieren el 51% (Quebec). Todos hablan de "en ausencia definitiva de todas formas de violencia", que no sabemos bien qué es ni por cuánto tiempo.


P.D.: no se confundan. Canadá no reconoce el derecho de autodeterminación de Quebec. Sólo faltaría. Dice que eso es para colonias. Y que la independencia no puede ser unilateral en una democracia. No está en su Constitución y sólo se aseguran de lo que tienen que hacer como demócratas en el caso de que un territorio, mediante referéndum, dijera que se quiere separar de la unión de una forma clara y rotunda. Tampoco dice que ese referéndum implique la independencia automática, porque eso es un juego de dos partes. Las dos llaves del cofre.




domingo, octubre 22, 2006

Qué paz


Rudolf Hess tomó un avión por su cuenta, se echó a volar y se arrojó en paracaídas sobre las tierras de Escocia. Una vez detenido, aseguró que su intención era llegar a un acuerdo con los británicos para alcanzar la paz. Rudolf Hess se suicidó en Spandau, cuarenta y seis años después, cumpliendo cadena perpetua.

José Luis asegura que "el primer principio de un socialista es «no descansar nunca para que la palabra paz sea la que presida en todos los lugares la convivencia entre los ciudadanos»". Me gustaría pedirle a su jefe de gabinete que nos diera una cita apropiada, una cierta bibliografía en la que nos diera cuenta de en qué se basa para decirnos que es ese y no otro (como la sociedad sin clases y esas cosas olvidadas) el primer principio de un socialista. La razón no es por conocer su altura intelectual, sino por saber si realmente está en condiciones de afirmar que el socialismo es algo muy diferente, equivalente o superior a ser amish o a si son los demás los que desprecian la paz. Nunca le escuché a Alfonso Guerra tal afirmación.

La otra pregunta para José Luis es saber qué hubiera hecho con Rudolf Hess.




sábado, octubre 21, 2006

El rastro del yeso


- ¿Y no hay forma de ocultar la obra, que no venga el policía y darle los mil duros?

- El yeso siempre deja rastro.

La pregunta es de Berlin Smith, cuando todavía no sabía que así se llamaba, y la respuesta la de un arquitecto admirador de Jerry Lee Lewis que a la sazón se ocupaba de un remedo de nuevo Escorial que acaecía en el hogar materno. Nadie en su sano juicio esperaba a empezar una obra en su casa a la recepción de la preceptiva licencia, un trámite burocráticamente inabarcable, eterno y ridículo en su gestión, por lo que los policías municipales, garantes del orden y la buena ley, aparecían por la casa, preguntaban y hacían la vista gorda de no haberse enterado cinco mil pelas mediante.

Socialistas, convergentes, populares, militares sin graduación, el servicio doméstico y hasta el cuerpo diplomático, pasando por los recogedores de residuos urbanos, formamos parte de un país donde ya es imposible ocultar el rastro del yeso. Todos embadurnados en una orgía que todo el mundo conoce, que a todos nos indigna y que nadie se atreve a poner fin. El yeso es imparable, lo pringa todo, lo mancha todo, deja regueros en nuestro camino y en nuestros bolsillos.

La burbuja estalló con la operación Malaya y el tres por ciento, confirma su expansión con la salida masiva de las constructoras e inmobiliarias a la bolsa y a las grandes compras y ya solo falta que la gente deje de comprar lo que ya no se puede vender para que nos caigamos del guindo.

Estaba aquella del magnate americano que se salvó del crash del 29 cuando su taxista le aconsejaba de cómo invertir en bolsa. Otro amigo financiero me decía que se salía del mercado en nuestra peculiar burbuja de los ochenta cuando su taxista le hablaba del Nikei. Me rodean amigos muy contentos que han comprado un piso y a los dos meses ya valía quince millones más. Ceno con un respetable empresario inmobiliario que me dice que acaba de subir sus promociones seis millones más ayer mismo y que los va a vender todos. Evidentemente, el tonto soy yo.

Fiebre del oro embadurnada de yeso. El yeso te deja las manos sucias. Y ya saben gracias a Oliver Stone que lo malo del dinero es que te obliga a hacer cosas que no quieres hacer. Evidentemente, el tonto soy yo, que no me he hecho concejal de pueblo.



Un trasunto falsamente brechtiano, pero probablemente verdadero


Las crónicas de campaña avisan de los nombres envueltos en dianas:
Esta vez, los populares han compartido agresión con los socialistas, que también se despertaron con varias pintadas en las que se les tacha de vendidos y se les exige que hablen en catalán.
A Bertolt Brecht, políticamente falsario, se le atribuye un clásico del deber de tomarse la molestia que ya sabemos que pertenece a otro caballero, Martin Niemoller, casualmente en ciertas antípodas ideológicas, pero que nos permite ilustrar el fondo teatral (all the world is a stage) de los que ven su nombre pintado en las paredes con llamadas a la muerte:
"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no era comunista así que no hablé. Después vinieron por los socialistas y los gremialistas, pero no era lo uno ni lo otro así que no hablé. Después vinieron a por los judíos, pero yo no era judío así que no hablé. Y cuando vinieron a por mí ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí"
No se pase, Berlin Smith, esto es minoritario. Puede ser, pero por si acaso hay que estar en guardia.



Convergencia Total


Interrogado el jefe de campaña de Artur, se manifiesta ansí:

P.- ¿Qué opina de los cheques que propone Mas?

R.- Hacemos una oferta compatible con el espacio que representa CiU: con su tendencia liberal, con la socialdemócrata y con la democratacristiana.

P.- O sea, lo representa todo.

R.- Es que eso es CiU.

Pues con ello, todo queda dicho. Si son todo, pueden a llegar a ser totalizadores (qué más da que la socialdemocracia, el liberalismo y la democracia cristiana sean contradictorios entre sí, en valores y programas). Y de lo total, llegamos a lo totalitario. ¿Dónde le escuchaba yo a Artur decir que ellos no eran de derechas? Parece que derecha, palabra maldita, es explícitamente y únicamente el faixisme que, como todo el mundo sabe, es una cosa española, no catalana. Y eso que ellos son todo.