Les juro que en las calles de Irán sólo se pueden comer dos cosas: kebab y pizza. Les prometo que la alternativa es casi imposible, y la pizza, que casi ni llamaríamos pizza, la única posibilidad de que el extranjero no tenga que comer carne y arroz tres veces al día.
La noticia, que tomo de El País, es más amplia, y sería divertidísima si no fuera por lo que supone: restricciones inasumibles de la libertad, la imposición de una realidad cultural por el estado alejada de lo que realmente ocurre en la vida. En definitiva, búsqueda de pureza:
La academia ya ha introducido, en apenas siete días, más de 2.000 palabras del farsi como alternativas a vocablos extranjeros comúnmente utilizados en Irán. La mayoría de las palabras que se reemplazarán son las que proceden de Occidente. El Gobierno es menos quisquilloso si el origen de la palabra que se quiere cambiar es árabe, puesto que Corán es un vocablo árabe y no se buscará ninguna alternativa en el farsi.
Aparte de pizza, la Academia del Persa también ha ordenado que palabras del ciberespacio como chat sean reemplazadas por "breve conversación", o "cabina" por "habitación pequeña".
A mí esto de la pureza idiomática me recuerda ciertas leyes de rotulación de comercios...
Identidad, tierra, religión. Todos los elementos propios del acervo de todo nacionalista. Tenemos un cardenal que encarna el nacional-catolicismo al que sólo le faltan las JONS:
"Las comunidades que pidan una especie de autodeterminación o una autodeterminación plena, tendrán que buscar unas señas de identidad que ya no será la identidad cristiana porque ésta es unificadora"
"Si España se disgrega, si España se fragmenta, si España se 'de-construye', tendrán que buscar otras raíces, otros fundamentos para esa construcción de la nueva España, o lo que sea"
Aparte de que si España se desintegra no pasaría nada, este señor presupone que sólo el cristianismo es capaz de encontrar un elemento que identifique a España. En la mejor tradición antiliberal, España no lo es por una libre decisión de su ciudadanía, sino porque su tradición cristiana y sus Reyes Católicos como varita mágica ungieron en estos terrenos antes de Cristo bien paganos su esencia vital para ser. Sólo falta que el rey, como el caudillo, lo sea por la gracia de dios.
Es posible que las espadas flamígeras de los que se ofenden por las críticas al catolicismo político en acción me acusen de decir lo que Cañizares, el arzobispo, no dice textualmente. Pero lo dice. Es posible que me digan que la iglesia tiene todo el derecho a opinar, y yo les diré que por supuesto que lo tiene y que gracias a este señor ya sabemos lo que opina la iglesia: unos son nacionalistas españoles, otros lo son vascos, otros lo son catalanes.
Ah, el señor arzobispo opina, y es libre la opinión claro está, pero sabremos dónde estamos todos y seguro que no le haremos caso, que "con esta crisis profundísima no puede haber democracia". De ahí a legitimar el golpe de estado, falta el canto de un duro. De ahí a dar la razón al autodenominado MLNV, el PNV y todo el nacionalismo vasco, que es lo que defienden, no hay ni el canto de un duro. Si quería defender esa cosa que usted entiende por España, arzobispo, se lo ha puesto muy fácil a su presunto enemigo.
En todas las sociedades hay elementos marginales y fuera del sistema. Sólo si el Partido Popular o un Francisco Vázquez en capilla, y por cambiar de bando, no repiten o alaban al arzobispo, sabremos si estamos ante elementos marginales. El nacionalismo español existe, por domesticado que esté y es tan nefasto como los otros, los que se presentan como democráticos.
Resulta que Nollywood existe. Un vendedor de videocassetes pensó que vendería mejor su stock si en vez de tenerlas que vender vacías, les ponía algo dentro. Y se inventó una película. Barata. Para nuestros estándares, probablemente infumable. Pero vendió 750.000. Se lo pondré en letras, para que lo digieran: setecientas cincuenta mil copias de una película cuasicasera. Y el resultado es éste, tiempo después:
Nollywood, as Nigeria's film industry is known, now makes over 2,000 low-budget films a year, about two-thirds of them in English. That is more than either Hollywood or India's Bollywood. AFP Who needs Hollywood?
Today, filmmaking employs about a million people in Nigeria, split equally between production and distribution, making it the country's biggest employer after agriculture
Supongo que ya se lo han imaginado: ni un duro de subvención de nadie, básicamene astutos empresarios han encontrado consumidores de sus productos. Partiendo de la base de que nadie contrató a Charles Chaplin para que hiciera cultura sino para que llenara los cines, en el cansino panorama que rodea al entramado ideológico-logístico del cine español (los cinco o seis productores que viven del sistema cojonudamente, el lobby periodístico-actoril y el cutrerio de pensamiento que rodea a toda la colección de intereses creados agrupados en FAPAE) parece que nunca se entretuvieron en investigar la diferencia entre entretenimiento y cultura. Esa que dicen que está amenazada por culpa de las multinacionales y las malditas televisiones, que no quieren programas cosas que la gente no ve.
Cositas:
Los señores productores agrupados en ese monstruito llamado FAPAE, no entienden que su negocio es encontrar espectadores. Por el contrario, lloran mucho porque en Francia la gente va a ver sus películas y aquí no, y por lo tanto somos tontos si no vamos o unos indeseables. Los señores productores agrupados en FAPAE esperan más bien que haya dinero público para que se mantenga su medio de vida, algo que no le ocurre a los panaderos, como todos sabemos.
Los señores productores agrupados en ese monstruito llamado FAPAE, no entienden que vivimos en una sociedad abierta en la que a) el cine compite como medio de entretenimiento - y de consumo cultural, también - con muchas otras alternativas y fenómenos sociales y b) que el cine no es la única representación de imagenes que genera cultura.
Los señores productores agrupados en ese monstruito llamado FAPAE, como les sucede a los señores funcionarios anteriormente músicos de la SGAE, creen que la cultura son sus derechos y que, sin ellos, desaparecerá.
Como demuestran unos pobres nigerianos sin cultura ninguna a los señores productores agrupados en ese monstruito llamado FAPAE, si con el dinero que se recauda de las películas no da para pagar tus presupuestos, será mejor que encuentres presupuestos que te den para pagar las películas. Seguro que a ustedes les jode que Aislados ha ido bien, con sus dos duros.
Déjennos decidir lo que es cultura y lo que no a nosotros mismos. Decir que usted hace cultura no le concede un beneficio superiore de antemano. Porque subvencionar Torrente no es que ilumine mucho nuestras almas, aunque sí, como ese cine de Alfredo Landa y Ozores que tanto os encargais que vuestro lobby denoste, será objeto de antropólgos algún día. Torrente tiene espectadores, Gerardo Herrerro, no. Pero sus amigos le dan esa cosa llamada biznaga y se cree un intelectual, cuando lo que mejor hace es contar billetes producto del saqueo organizado al Estado. Qué cosas.
Me atreveré a deciros, señores productores agrupados en ese monstruito llamado FAPAE, cutres, pedigüeños y mafiosos, que la gente normal con una idea que le guste se dedicará a hacer películas o como se den en llamar, con nuevos formatos, con nuevas historias con nuevas mezclas de medios y las subirán a You Tube y las verán los que quieran verlas. Y unos ganarán dinero, otros no, la mayoría inmensa no, pero las harán. Y todo eso terminará llamándose cultura y no lo que vosotros decís que es. Os recuerdo: nadie contrató a Chaplin para que hiciera cultura, sólo ahora decís que lo habéis visto para presumir de vuestra cultura (aunque sólo os interesa El Gran Dictador, porque todo siempre es una lucha, ¿verdad?)
Pero por supuesto, una vez que el mercado ha funcionado bien, ya viene el estado a opinar. También los nigerianos están tentados de ser como todos los comercientes y políticos del mundo: en cuanto pueden, regulan, en cuanto pueden, buscan la manera de protegerse del mercado:
So far, the industry has grown with little or no help from Nigeria's government. The films cost anywhere between $15,000 and $100,000 to make, and the money comes directly from the market. Producers, or “marketers”, as they are known, use some of the profits from one film to pay for the next. Banks do not lend to Nollywood, as there are no statistics from which they could estimate likely returns. But Nigeria's president, Olusegun Obasanjo, has now appointed a panel to devise ways to intervene in the industry to help it grow further.
Oddly enough, the government worries that Nigeria's film industry reflects badly on the country. “When I travel abroad, people complain to me about the voodoo themes and the poor technical quality compared to Western movies,” says Emeka Mba, director-general of the NFVCB. He wants to try to show filmmakers that the themes they choose can have a negative impact on Nigeria's image. Many Nigerian films involve witchcraft, or “juju”, because marketers have found that it sells especially well. Plots often use black magic as a way to explain why a man has gone from being poor to a millionaire overnight, says Onookome Okome, associate professor of African literature and cinema at the University of Alberta. Such a theme resonates in a society with great inequality of wealth. And although Nigerian films usually do have low production values, their popularity shows that they make up for it with story telling.
Nollywood is divided over whether it wants help from the government. Some filmmakers fear that the industry's growth could slow if the authorities discourage popular voodoo storylines. But many filmmakers would like the authorities to start a fund to offer cheap loans for films. It should provide access to credit, but go no further, says Mr Maduekwe. Teco Benson, a well-known Nollywood director whose recent work includes “Six Demons”, a horror film, also wants the government to organise a proper distribution system. The industry today sells its wares in three big cities—Lagos, Onitsha and Aba. Money from films sold in the rest of Nigeria mostly goes to pirates. About half of the industry's revenue is lost because of its poor distribution network, according to Emmanuel Ugo, a marketer in Onitsha.
Díganme que el libre comercio no es bonito.
P.D.: y esto se lo cuento a pesar de que este años he visto cinco o seis películas españolas que me han interesado, que se ven bien, que entretienen sin tonterías y ninguna era de Gerardo Herrero. Si pueden, véanse Azul Oscuro Casi Negro.
Santiago Navajasme lo dice por un rincón de los que dejo sueltos por aquí: "cada vez que un obispo protesta, gana 100.000 votos liberales". ¿Tantos tenemos?
P.D.: el malvado Zerolo viene a decir que se tomará en serio al Alcalde si pelea en su partido por retirar el recurso de inconstitucionalidad a la ley del matrimonio homosexual. Algo de razón lleva, pero él bien sabe que es una crítica oportunista de verdad: el alcalde le cumple la ley con gusto y, encima, es malo. El silencio, si de verdad le interesa su propia causa, es más respetuoso con ella.
Quejándome, entre comillas, como me he quejadoestos días de que no hubiera o pareciera haber en el Partido Popular gente que mostrara su oposición a la línea más conservadora del partido, un comentarista de esta página decía con tino: "...tal vez se equivoque. Sólo el hecho de casarse públicamente dos gays peperos ya me parece una forma de presionar al partido."
El País, donde les gustan estas cosas de ver cómo su enemigo favorito se desangra interiormente, publica hoy su forma de ver el incidente Gallardón sacando unos trapos sucios que podrían mover a cierta esperanza (no Aguirre, seguramente) de ver una catarsis ideológica y de contenidos en ese partido que todavía no ha hecho su limpieza ni su crítica interna a sus años de bastante buen gobierno y muy poca astucia de futuro.
Cosas que servidor ignoraba:
Durante la tramitación de esta ley en el Congreso se produjo una agria discusión en una reunión interna del Grupo Parlamentario Popular. Rajoy, de forma implícita, no había puesto objeción a que algunos de sus parlamentarios se ausentaran, sin hacer de ello bandera, en la primera votación que tuvo esta ley en el Congreso. Tenían que pagar la multa habitual en caso de ausencia injustificada, pero nada más. Ahora bien, tras la disputa que se produjo en una reunión del Grupo Parlamentario después de que, entre otros, el jefe de gabinete de Rajoy, a título personal, mostrara su rechazo a la posición oficial del partido, el líder popular hizo una llamada al orden y sólo hubo un voto popular discrepante en la última votación de esa norma: el de la diputada Celia Villalobos. El resto acudió y votó en contra.
El síndrome de prietas las filas, el miedo a que la afloración de la discrepancia presente división interna y, por tanto, esa especie de regla mágica por la cual un partido dividido no gana las elecciones, no deja de ser comprensible. Pero el posicionamiento del Partido Popular en estas cuestiones es lo que definen su ser o su querer ser, por lo que esta deriva a veces vitriólica y semihistérica en pos de los sectores de catolicismo militante de la derecha no es mera discrepancia: es el todo o nada.
Por mucho que sea el éxito y la presencia multitudinaria de personas y personas en las celebraciones del papa de Roma, no hay retorno posible al gobierno si no se acentúa una agenda mínimamente liberal, una agenda que, dicho con todo respeto, deje a las sacristías a lo suyo. Astucia y tolerancia en el tratamiento territorial, libertad de conciencia, liberalización económica y religión para la vida privada.
Ayer nos apostábamos alguna cosa que estuviera a mano a que, en este asunto de lo que ya no es memoria histórica, "el editorial de El País de mañana dice que el gobierno ha hecho una cosa muy responsable y muy correcta". Luis Amézaga me dirá que estoy sembrado y probablemente se desgañite ante mi futuro como pitoniso de guardia: ¿a que ustedes lo podrían decir?
No me importa, no pasa nada, lo diré: se cumplió la profecía. Dicen ansí las tres primeras palabras de el editorial de El País de hoy:
Ha sido un acierto...
Como el diario por antonomasia últimamente juega a que parezca que no es del equipo colorao, pues pone su cosita crítica al asunto de los juicios. Merecidamente, debe decirse.
Qué quisquillosos estamos, pues si el gobierno sólo lo hace bien cuando rectifica, deberíamos congratularnos. Pero la pregunta evidente que no se hará el editorialista de El País es ¿merecía crearse esta polémica? ¿es necesaria la parida, no sé si escrita directamente en el texto legal, de que nuestras camisas azules, que ya sólo pueden ser viejas, tengan prohibido perder el tiempo en El Escorial?.
Güevos, que siempre acierta, ya me lo dice: "Todo sea por entretener a la masa de otras cosas y por mantener el momio"
¿Qué debate es el que verdaderamente suscita - o debe suscitar la rebeldía de Gallardón? Para Jorge Fernández Díaz, secretario general en el Congreso de los Diputados del Partido Popular, la seguramente no inocente decisión del Alcalde de Madrid al oficiar una boda de ¡dos militantes homosexuales de su partido! es "una profunda deslealtad" que "desde luego debe tener consecuencias políticas".
Gallardón, en su estilo desafiantemente reservado ha dicho, y no miente, que lo único que hace es "aplicar la ley". Prestos, los sacerdotes de la iglesia de Roma y los sacerdotes del partido han apelado a supuestas obligaciones que concurren en la persona del Alcalde y que deben ser acatadas: para los romanos, la doctrina de la iglesia, obliga a los políticos católicos. Bien, es cosa de ellos, de los católicos, si un señor no sigue el precepto no debe serlo, a nadie debería importarle. Para el santón popular, pequeño santón debe decirse, Gallardón está obligado porque es una decisión del partido recurrir y, seguramente, oponerse por todos los medios a la ley que permite los matrimonios del mismo sexo.
Dos (quizá, tres) observaciones me permito hacer. Primera: ¿es Gallardón un objetor de conciencia? ¿Actúa así porque verdaderamente cree que la ley es justa o es un acto calculado de desafío al partido, un intento de posicionarse frente a un electorado que presuntamente no es el suyo? Segunda: una persecución así al disidente y una determinación tan clara de asumir los postulados de la iglesia católica como agenda política, imponiéndose el resultado a los militantes en un asunto en el que debe prevalecer la conciencia indovidual, deja al Partido Popular en una posición clara: un partido muy conservador y de ideario católico, verdaderamente muy alejado de una posición verdaderamente liberal. Es legítimo, pero gente como yo quisiera que nos lo confirmaran, o que los que dentro de ese partido no piensan así discutieran que se trata de otra cosa. ¿Es esto de Gallardón la forma de hacerlo?. Más que nada para que los que somos como yo querramos votarle. Debería importarles que gente como yo quiera votarles. Perdón por lo presumido. Me parece que Miguel Sebastián ya sabe cosas como ésta.
Voy a cometer un acto de ingenuidad calculada: quisiera ver a un tipo como Gallardón, un personaje al que no me termino de creer, convertirse en un símbolo de las libertades civiles y un abanderado de la lucha porque la denominada derecha española sea capaz de dejar libre la conciencia de sus militantes para resolver aspectos que sólo le atañen a ella: es lo mismo que hace la curia al pedir al político católico que actúe conforme a lo que su conciencia debería ser. Pero ¿qué sucede si no es católico o disiente de las opiniones de la jerarquía eclesiástica? ¿No tiene derecho a su conciencia? Vale lo mismo para el partido, piensa uno.
Cabe razonar por esas cosas de las intuiciones que tenemos los mortales y que pueden ser perfectamente falsadas por la razón en pocos segundos, que si una sentencia, dictamen, propuesta de acuerdo, no satisface plenamente a todos, es que debe estar bien hecha.
Sospecho que no es el caso, sospecho que lo que hoy se ha dado a conocer como el gran parto tras la gran bronca de la memoria histórica es la prueba evidente de un enorme e innecesario desmadre: o sea, que la presunta democracia consolidada, ejemplar modelo de transición democrática en el mundo, faro del europeísmo militante tiene que prohibir treinta años después que cuatro chalados con camisa azul vayan al Valle de los Caídos a hacer el idiota una mañana. Si lo que querían era superar el pasado, lo han conseguido. Ahora esta gente encontrará la manera de hacer ruido.
Moncloa se esfuerza en negar un cierto repliegue en el inicial objetivo de retribuir el sacrificio de las víctimas del franquismo en todas sus formas, sobre todo desde el punto de vista moral y político. Sin embargo, el desenlace de tan estrepitoso debate nada tiene que ver con ese supuesto revanchismo que, a modo de ataque preventivo contra el Gobierno Zapatero, le venían atribuyendo los dirigentes del PP un día sí y otro también.
Finalmente, han decaído los aspectos más controvertidos de la ley. No habrá revisión de sentencias por juicios sumarísimos de carácter político. El Gobierno no osará pedir a la Iglesia que retire de numerosos templos las placas de homenaje a los ‘caídos’ del lado franquista. Ninguna retirada masiva de símbolos va a alterar el sueño de nadie. Nada de rebautizar calles o plazas. En fin, nada nuevo ni especial por reparar la memoria de las víctimas más allá de ayudas personalizadas a quienes, por ejemplo, quieran buscar los restos de sus familiares en fosas comunes. O de desagravios económicos en forma de indemnizaciones, pensiones y algún otro tipo de prestación.
Entonces, ¿para qué todo esto? En algún sitio de esta nuestra blogosfera he comentado que es perfectamente necesario que si quedasen pendientes de compensaciones, reparaciones o lo que tenga que ser de personas replesaliadas que se haga y se resuelva ya, pero que no es necesario tanto ruido, tantas ganas de culpar al rival de hoy. Decía también que ya se han repartido pensiones y gratificaciones económicas, que los miembros de las Brigadas Internacionales ya han tenido su retorno y su nacionalidad para el que la quiera. Si había más que hacer, que se hiciera, ¿pero por qué irritar al país? Elecciones, lanzas, etc. etc.
Y ahora resulta que todas las terribles sentencias de la represión de posguerra no pueden modificarse por una importante doctrina jurídica que no conozco y que puede que sea el acto simbólico que moralmente más sentido tiene. Después de todo el ruido de la socialdemocracia de papel, de la izquierda divina, del progresismo nostálgico de lo que no ha vivido, de los creyentes en la superioridad moral de una presunta izquierda republicana, estoy por apostarme a que el editorial de El País de mañana dice que el gobierno ha hecho una cosa muy responsable y muy correcta. Le daré seguimiento para que me digan cómo funciono de adivino.
Una de las razones esenciales por las que disfruto como disfruto de mi revista favorita, The Economist, es por su lenguaje extraordinariamente basado en hechos, por cómo tiene en cuenta los dos lados de toda baraja y la excelente combinación de todo eso que realiza con el buen humor y su compromiso con la libertad de expresión, comercio y pensamiento. En definitiva, una bicoca que hay que leer en inglés porque no tenemos nada parecido en castellano: algo debe querer decir de nosotros.
Pero lo interesante, y honestamente intelectual, puesto que aquí suele existir una mirada crítica hacia el primer ministro de este nuestro país, es el excelente balance que realizaThe Economist de Zapatero, ya El Grande. La mutación de Bambi en personaje serio:
SELDOM can a European prime minister have had a less auspicious start. It was only days after al-Qaeda's Madrid train bombings on March 11th 2004 that the Socialists unexpectedly won an election in Spain, propelling their leader, José Luis Rodríguez Zapatero, into the top job. Mr Zapatero was inexperienced, ill-prepared and unprepossessing; he was nicknamed “Bambi”, as he often looked like a startled fawn caught in the headlights. His very first action was to pull Spanish troops out of Iraq, infuriating the Americans and provoking charges of appeasing terrorism.
How different it all looks today. No other European leader is as popular or as entrenched at home as Mr Zapatero
Un leader y un artículo no tanto sobre él, sino sobre la situación española va a ser el regocijo de entornos como El País, pues es mucho espacio en un lugar verdaderamente influyente y más con un tono tan festivo. "Señores populares, la prensa internacional de su crédito ideológico se apunta a lo que nosotros decimos, son ustedes muy poco presentables", veremos escrito en alguna cosa de Estefanía. Y es que la revista es decididamente elogiosa, mucho más de lo que a uno le gustaría, pero es fiel a sí misma. Verán que sí.
Ya el punto de partida confirma una realidad, "Mr Zapatero was inexperienced, ill-prepared and unprepossessing", pero el puesto hace mucho y, a pesar de los continuos disparates en política exterior, es innegable la capacidad de maniobra de un político en el que su mayor debe, no resaltado por la revista, es la capacidad para mantener el país dividido pero... con mayoría favorable. La economía le va bien, gracias a dejar a Solbes, lo que confirmaría un país bastante más serio de lo que creemos al ser capaz de pasar de un gobierno a otro y mantener una política económica bastante coherente.
Lo que la derecha española y la Iglesia católica presenta como pérdidas terribles, es para la revista británica una modernización de España. Creo que al autor se le escapan unos cuantos detalles de lo mal gestionado que está el asunto de los "recuerdos" del pasado y que exagera en lo mucho o poco del control de la Iglesia sobre la educación, pues creo que, sea el que sea, poco ha cambiado en realidad, pero lean:
Before he arrived, the Catholic Church still held great sway in such matters as attitudes to sex or religious instruction in schools; and open debate about the Spanish civil war remained taboo. Mr Zapatero's government has passed some of the most liberal laws in Europe, including legalising gay marriage. He has also opened up debate about the civil war, in which his own grandfather was shot dead by nationalists. If it can come to terms with its past, Spain will surely be better able to face its future.
¿Cierta sensación a que el corresponsal lleva poco tiempo por aquí? No puedo decirlo, pero da la sensación. No obstante, a pesar de esta tendencia a ver únicamente praderas floridas donde hay unos cuantos cardos, el articulista no olvida su obligación y nos muestra dónde residen los campos baldíos que deberá padecer o padece este nuestro Gobernante:
The PSOE can certainly claim to be social liberals. They have also tended to be more liberal economically than, say, their French counterparts. The government even has plans, not yet set in concrete, to cut corporate tax by five points, to 30%, over the next few years. The finance minister, Pedro Solbes, has a well-earned reputation for balancing his budget.
But the PSOE is no free-market party. The government's attempts to obstruct a takeover by Germany's E.ON of a Spanish electricity giant, Endesa, regardless of EU rules, are proof of that. A mild reform of employment law this year made firing workers cheaper, but it still costs a lot more than in other countries.
Tomen nota: is no free-market party. Para nosotros, el PP tampoco lo es tanto. Socialistas de todos los partidos. Y advierten sobre los riesgos de una economía basada en el círculo virtuoso de la construcción en una explicación repleta de matices plenamente correctos.
Para este comentarista que les escribe, Zapatero es, efectivamente, ese tipo inexperto que ha tomado la decidida voluntad de afrontar todos los problemas estructurales de la vida política del país, lo que es de alabar, pero que en ese camino no tiene demasiados escrúpulos en las formas o las incomodidades porque cree que el tiempo las borrará, porque cree que logrará la solución para el largo plazo y porque cree que hace justicia. Desde aquí no podemos negar que saludamos positivamente la modificación de las relaciones con la Iglesia y la actualización de las leyes a los usos sociales en favor de la libertad para que los ciudadanos privados tomen las decisiones sobre sus vidas que les vengan en gana, pero creemos que han sido gestionadas torpemente, creando un desgaste social seguramente innecesario.
También opinamos que nuestro primer ministro tiene suerte, bendita suerte para todos, por el momento económico y la habilidad en dejar que esas cosas de la economía las hagan gentes que saben y no él. Veremos si cuando deje de ser inexperto, que le queda el canto de un duro, empieza a creer que sabe y cree que puede gastar dinero alegremente, riesgo no desdeñable visto lo sucedido con Endesa: cuando un problema de sensatez económica tropieza con su agenda política, elige la agenda política. The Economist se equivoca cuando considera que ha resuelto el problema territorial (the prime minister's second achievement has been to tackle Spain's restive regions, de nuevo la sensación de que lo cuenta un recién llegado que no conoce el mecanismo de reivindicación permanente) y en pensar que los conflictos con los conservadores son meramente un problema de modernización. Dicho esto, los populares no deberían dejar de reflexionar por cómo se traslada su imagen internacional, aún cuando pueda verse sesgada por cómo influyen las opiniones del diario de referencia español, ya saben cuál, en los corresponsales extranjeros:
In politics, meanwhile, the PP has made little effort to return to the centre ground from where it was able to govern Spain for eight years until 2004. Vitriolic opposition to such relatively popular moves as gay marriage or peace talks with ETA plays well to a hard-core conservative audience, but not to the centre. Mr Zapatero has been quick to spot the gap. Indeed, his latest move is a bold attempt to dress the PSOE in the clothes of liberalism.
Cerraré con una crítica al artículo viniendo de una revista firmemente defensora de la libertad de empresa: el caso Endesa ha demostrado la realidad de la ausencia de independencia de las autoridades reguladoras españolas hasta unas proporciones nunca vistas; la regulación del mercado audiovisual es, simplemente, repugnante para cualquier liberal convencido. Es decir, el pretendido esfuerzo de modernización tropezaría con una realidad bastante negra en asuntos de verdadero calado para la prosperidad y para esa parte de la libertad que los socialistas suelen olvidar, la de emprender y el respeto a lo emprendido. Zappy Happy.
A través de Ricardo Royo, llego a una declaración denominada "En mi nombre, sí" que defiende la negociación con ETA. El texto es insustancial en su mayoría, cosas que podríamos decir todos, pero la madre del cordero reside en una ¿contradicción? que, como cabe esperar, es donde el problema resulta.
Dice el texto :
3.- Porque el alto el fuego permanente de ETA es, de hecho, una rendición. Y en esas circunstancias sería un gobierno irresponsable el que se negase a negociar su desaparición definitiva...
Y más adelante:
5.- Porque creo que no hay otra forma de negociar la rendición de una banda terrorista que pagando un precio por ello. Y ese precio siempre es político. Lo que hay que establecer es cuál es ese precio y de dónde no se puede pasar. Y ese precio lo tiene que decidir la sociedad en su conjunto, a través de los cauces que tiene establecidos para conformar su voluntad política. En este proceso, nadie tiene más peso que nadie, ni siquiera aquellos que se consideran mejores españoles que los demás.
Obviamente, si hay rendición y hay precio político lo que se está asumiento es que no es una rendición incondicional, lo cual es casi una victoria. Si el precio es algo más que una solución jurídica para los encarcelados por cosas tan poco políticas como asesinar, secuestrar, chantajear, incendiar y golpear a inocentes, que no es moco de pavo, parecería que la rendición se convierte en un gambito de dama.
Y este es el quid de la cuestión, amigo Ricardo, si el precio es asumible: en el momento en que aceptas discutir sobre un cambio de estatus político como condición para dejar de matar, pues ya ha ganado el que mata para eso. Misma razón por la que los británicos deben estar muy agradecidos a la retirada de Irak (de la forma en que se hizo, especialmente), pues los extremistas ya saben que matando muchos consiguen victorias políticas. Así que pondremos otra bomba en Londres, y en Bombay y en... Y si hay críticas es porque nadie en según qué sitios, que son diversos, variados y de todos los colores, puede sentir que José Luis negocie de forma en la que el precio no sea tal, sino una baratija que engañe a los pobres indios recién descubiertos. Es decir, que este presidente del gobierno no inspira confianza para ello en muchos de nosotros, lo cual ya es suficientemente malo.
Unanimidad en cosas tan delicadas, pues ya se espera que no. Beneficio de la duda, yo debo dar, pero cheques en blanco y cositas como que las cosas se salgan de las instituciones elegidas... pues, que tengo que ver que son engañifa. Güevos opina que lo son.
Todo por una palabra. El partido que supuestamente representa el nada estrecho arco entre el conservadurismo, el tradicionalismo católico y el liberalismo, aceptaría la expresión uniones civiles pero no desea, y parece ser que por eso recurre la ley que lo permite, la expresión matrimonio para la forma jurídica que dos personas del mismo sexo empleen para dar vínculo legal a su organización de la vida.
Los dos sonrientes personajes de la foto son gays, militantes y cargos públicos del PP y, para terminar de hacer la historia mucho más morbosa, van a ser casados por Alberto Ruiz Gallardón. La mañana se presenta con verdaderos fuegos artificiales.
¿Es tanto una palabra? ¿No se ha resuelto el problema en el Reino Unido dando nombres diferentes y prácticamente mismos derechos y obligaciones? ¿No dejaríamos la cuestión resuelta sin tensiones sociales de esta forma y todos tan felices en esta democracia espléndida? Dicen que fue el malvadoZerolo el que convenció a Zapatero de que no llamar de la misma forma a distintas maneras de entender el amor seguiría perpetuando una forma de discriminación, no permitiendo una verdadera igualdad frene a las decisiones privadas de los individuos.
Mi alma practicista, la del gobernante prudente, me diría que probablemente la población hubiera encajado perfectamente la solución "dos palabras mismos, o cuasi-iguales, derechos". Es más, puede que a la población homosexual le hubiera bastado si nadie se lo recuerda. Y sin desgaste político: justo lo que Felipe González hizo con el aborto, llegar hasta donde la mayoría de la población puede soportar. Por otro lado, mi sentido de igualdad ante la ley y convicción de que la moral sexual y afectiva es un asunto privado, me dice que "una sola palabra, mismos derechos" es lo justo.
Pero la madre del cordero para el conservadurismo español es saber cómo conduce el Partido Popular este debate. Estos son aspectos de conciencia, en los que los partidos conservadores de los nacionalistas periféricos suelen dejar libertad de elección a sus cargos electos a la hora de votar. No creo recordar que fuera así en el PP: si lo fue me lo corrigen, se lo ruego. En todo caso, que el PP adopte como una posición fundamental su oposición a la denominación matrimonio de las uniones entre parejas del mismo sexo no parece producto de un debate ideológico intenso entre las bases del partido, no parece que los sectores partidarios de una visión liberal (yo creo que es así) de las relaciones personales estén dispuestos a dar una batalla ideológica en el seno de su partido. Como no veo otras batallas ideológicas que deberían plantearse con toda su crudeza por los sectores liberales: en eso consiste un partido y la democracia, no en un monolito donde no se discrepa.
La identificación "principios morales del catolicismo-partido popular" que quedaría perfectamente encarnada en las manifestaciones por la familia (o una versión de) y en las decisiones políticas que se toman en la forma de votar estas leyes o en la forma en que se deciden recurrir, dejan un partido con poco margen para sectores no identificados con la democracia cristiana. Que tras un debate el PP decidiera que es lo que es, no tiene nada de malo, a mí me gustaría claridad para saber si puede ser la casa adecuada para otros que no se sienten bien con los partidos de la llamada izquierda.
El temor de los católicos a que otros hagan vidas diferentes con denominaciones que ellos no desearían oculta, en mi opinión, una inseguridad extraña frente a sus propias convicciones y su capacidad para instruir a sus hijos en esas normas: si tanta fe tienen y tan cristianamente hacen su vida cotidiana ¿en dónde reside el miedo? ¿a la duda? ¿a la impregnación o al ejemplo indeseado? La convicción "mi moral ha de ser la moral de todos a la vez" y la reticencia a que cada une tome sus decisiones personales libre de condicionamientos me parece que es la verdadera asignatura pendiente de lo que podríamos denominar conservadurismo español.
La magia espacial no termina ahí: «Explorar el espacio fue mi sueño desde niña, desde que veía Star Trek". Primera turista espacial iraní. Qué divertido. Qué dira Ahmadinijad: una empresaria hecha a sí misma, a cara descubierta que se paga con su dinero la ilusión de ver cosas que ninguno de nosotros jamás podremos ver.
Muchos son los comentarios que se han producido en pocas horas acerca del video promocional de Montilla. Insisto en mi posición: el vídeo es bueno y resulta excelente para crear un personaje que llega al corazón al votante indeciso. Considero que crea un perfil positivo del emigrante que el catalanista desea. Vean si no, dónde están los lastres de don jozé:
Al igual que cierta vez Ibarreche, aquí vemos a un candidato que tiene que pedir perdón por no ser puro y aceptar la idea de la tribu: es culpable de antemano por no hablar bien catalán. Tenemos ante nosotros el riesgo del converso que para ser aceptado por una concepción pura de lo catalán tiene que agachar la cabeza. El video sirve para contrarrestar mensajes como éste.
Una idea que se repite en los comentarios, es la ventaja con la que juegan las creencias convencionales de izquierdas en el público mayoritario. Precisamente por eso el esfuerzo de comunicación de ideas ha de ser mayor. Hay quien me dice que Aznar tuvo controladas las televisiones. Es que no se trata de control, se trata de convicción, de crear imágenes positivas - reales, por supuesto - alrededor de conceptos nuevos. Por ejemplo, ¿algún comunicador liberal le ha echado las cuentas al ciudadano de a pie para ver la diferencia de dinero que supone gestionar él su pensión o que el gobierno te dé lo que quiera en ese falso mecanismo solidario del reparto?
Ayudar a abrir los ojos, si el producto es bueno y se cuenta bien acaba teniendo consumidores convencidos. Lo demás es mera propaganda y desde el punto de vista de la "derecha" (qué palabra tan negativa, causa de otra cosa tan terrible como lo de maricomplejines) la propaganda es inútil porque el entorno ya está sembrado, hay que cambiar la cosecha.
Era ayer a través de El Confidencial como llego a conocer el video de presentación de Montilla. Voy a contarles lo que entiendo que es lo mejor: en primer lugar, quítense los prejuicios y mírenlo con los ojos de un experto electoral y/o de un productor audiovisual. Mírenlo también con los ojos de un elector poco interesado en la política. En mi opinión, el resultado será el mismo: es un excelente producto.
El poder de You Tube y Google Video para crear viralidad y extender el mensaje independientemente de los medios, o el hecho de que medios contrarios como pudiera considerarse éste lo reproduzcan, redondean la jugada de comunicación. Pero aquí no pretendemos ser sectarios y su visión nos genera otras inquietudes que paso a compartir.
¿Por qué el vídeo es bueno? Porque han contado una buena historia y construye un personaje que genera emociones positivas (mírenlo con ojos limpios), cubre muy bien los flancos débiles como candidato del andaluz. Fíjense en los testimonios, la naturalidad que han conseguido y lo perfectamente ensamblados que están. Hánganse la pregunta, ¿ha podido la derecha española, no les digo las ideas liberales, realizar acciones de comunicación tan eficientes como los partidos de izquierda, tan capaces de llegar a la médula de las emociones del país? Es cierto que lo tienen más fácil, pero mientras tanto la socialdemocracia divina imperante es capaz de construir elección tras elección imágenes positivas y emotivas de sus candidatos y negativas de su oposición conservadora.
Lo mejor del video de Montilla es que demuestra que hay que aprender a comunicar y, de nuevo, van por delante. Los mejores realizadores, guionistas, publicistas... ¿son siempre de izquierdas? ¿Puede empezar el PP a aprender de Ronald Reagan, tanto que se le admira, y ponerse sus viejos vídeos, cerrar los ojos y escuchar cómo decía las cosas? ¿Es capaz de explicar el PP por qué el PER es una estafa en 30 segundos sin que los andaluces y los afectados piensen que se les quiere matar de hambre? ¿O por qué el Estatuto es malo para los catalanes que sientan apego por su autonomía personal frente al estado y que no resulte una agresión? Hay que ganar en los corazones de la gente, después su voto y no esperar a que te voten con la nariz tapada cuando José Luis se haya desgastado hasta el aburrimiento. Catorce años se pasó Felipe González, la mitad de ellos de tropelía en tropelía. Miren los ojos de Zapatero en este vídeo, escuchen su voz y piensen si el tipo es tan tonto como se pensaba (puede que sí, Reagan no tenía tantas luces, pero qué bien lo contaba) o si alguien así puede generar desconfianza.
Joseba Arregui es el analista más lúcido del nacionalismo vasco y sus problemas salido directamente de su propia raíz. Suele ser claro, elegante, profundo. Hoy, no acabo de comprdender qué nos quiere decir. O sí. A lo mejor ustedes lo ven más claro:
La sociedad vasca y española tiene la oportunidad de soñar una narrativa liberada de la narrativa de ETA, una narrativa construida desde la dignidad de la democracia, del Estado de derecho, de lo único que todavía puede dar sentido a tanto asesinato sin sentido. Pero mucho me temo que el ángel de Benjamin que camina de espaldas hacia el futuro viendo los desastres acumulados por el progreso humano verá todos estos sueños como nonatos, como abortos que pudieron ser, pero nunca llegaron a nacer.
(más cosas sobre Joseba Arregui si bajan por esta página y ponen su nombre en el buscador de technorati, les gustará cómo piensa)
...mientras Ahmadineyad escribe una carta a Merkel para ofrecerle un buen holocausto conjunto, en Madrid, el secretario de organización del PSOE llama asesino al Estado de Israel. No está mal para crear ambiente. Nadie se extrañe después de que en las nuevas manifestaciones que Blanco ya anuncia se tache de asesinos a "nazis, yanquis y judíos" y se pida a gritos como el pasado viernes que arda la Embajada "judía". Y de paso quizás la sinagoga. Cuidado con los cristales rotos.
Cuidado, pues. ¿Estamos al borde de un antisemitismo visceral, crónico? O mejor (peor, me parecería), facilón. La carta a Merkel es algo como lo que sigue:
La canciller alemana Angela Merkel no va a contestar a una carta que ha recibido del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad. La cancillería ha hecho saber que, una vez traducida y valorada, concluye que el esfuerzo epistolar de 10 folios no merece respuesta más allá de la expresión de repugnancia y rechazo. Tan detestable es el contenido que Berlín no lo hará público. Sí se ha hecho saber, sin embargo, que es absolutamente obscena por estar llena de acusaciones e insinuaciones antijudías y antiisraelíes y llega hasta el extremo de pedir la cooperación entre los iraníes y los alemanes para lograr juntos la liquidación de Israel y del judaísmo al que acusa de todos los males mundiales. Es alarmante, y especialmente para un líder político alemán, recibir desde Teherán la carta de un jefe de Estado electo, que propone una alianza muy poco civilizada para aniquilar al Estado de Israel al que tacha de enemigo de la humanidad. Pero al fin y al cabo se explica por el hecho de que Ahmadineyad, por electo que sea, es un líder fanático de un movimiento totalitario que considera a Israel su enemigo mortal y habla para una población que odia al judío por educación y por decreto y lo considera capaz de las peores atrocidades imaginables por ser el mal absoluto.
Israel está lejos de ser un alma de la caridad. Pero otros países, como nuestros vecinos europeos, tampoco lo son. En el origen del estado de Israel hay unos cuantos problemas y aspectos discutibles, pero el hecho es que Israel está ahí después de sesenta años. Las teocracias, dictaduras y estados autocráticos que le rodean en estos mismos sesenta años no se las han apañado para hacer algo mejor que Israel en lo que se refiere a derechos ciudadanos y forma de gobierno: no veo a Israel gaseando a sus propios ciudadanos. Siendo un estado de profundo carácter nacionalista (el sionismo es un nacionalismo) el resultado, vista la comparación, no es ni de lejos equiparable. Con sus errores, desaciertos y dilemas morales difíciles de resolver en la misma situación de vivirse en estos pagos, es lo mejor que tenemos. En todo caso, hay que terminar los disparos ya.
La forma de encarar esto por el partido que nos gobierna, no se parece en nada al espíritu que dicen debe reunir ese ente conocido como Alianza de Civilizaciones, que no sabemos si excluye al judaísmo y a los nacidos de madre judía, dado que parecerían ser los que buscan víctimas civiles deliberadas y no los lanzadores de misiles y asesinos suicidas. No sabemos si la ejemplar democracia turca, colíder junto a Zapatero de esa especie de nueva leyenda de los no alineados a la espera de su Che Guevara, puede presumir del mismo historial.
Actualización: el Gran Señor Del Exilio, D. Luis I. Gómez, hace hoy un excelente análisis de lo que ocurre con Hizbolá y con ese pequeño Adolfo que es Ahmadinijad. Tomen nota de esta conclusión y léanlo al completo en su escondite. Profundo y serio, como siempre:
El Líbano, que estaba a punto de desarmar al ejército de la guerrilla de Hassan Nasrallah, se ha visto arrastrado a una orgía de destrucción gracias a la ambición desmedida de Ahmadinijad. Y la pregunta es: ¿porqué ocurre esto y porqué ahora? Porque la democracia en Líbano estaba a punto de dar el cerrojazo final al ejército Chiita. Irán busca la confrontación. No pierdan de vista al señor Ahmadinijad, un depredador persa moderno con una misión.
Les prometo que son tantos los nombres y las tramas asociadas que soy incapaz de tener una opinión formada sobre la interpretación de lo que sucedió el 11-M. Bueno, sí, tengo una: que ninguna parte llega a ningún lado verdaderamente sólido. El editorial de El País parece muy pensado para no poner en duda nada que no convenga al partido gobernante y, de paso, a su empresa y participadas, no en vano en la fecha fatídica sus confidentes eran de ese partido. El diario ABC muestra muy ponderadamente las incertidumbres.
Aquí tienen unos párrafos que definen perfectamente el contenido de ambos. En El País (Instrucción Cumplida es el título, pero ¿misión?):
Tanto la sistematización de hechos como su explicación razonada y fundada que revela la instrucción ponen de manifiesto que el director de la investigación ha sido el juez Del Olmo. No parece que haya sido un pelele en manos de determinados responsables policiales ni el pequeño juez al que le venía grande el sumario del 11-M, ni tampoco su trabajo ha consistido en una acumulación inconexa de diligencias, como han propalado sus inmisericordes críticos con el obvio propósito de desacreditarle profesional y personalmente. Del Olmo no ha obviado investigar los posibles fallos policiales previos a los atentados, interrogando a decenas de policías y guardias civiles, sin haber encontrado atisbo alguno de mala fe o de negligencia voluntaria.
La investigación de la ejecución material de los atentados es el apartado más polémico. Nada se sabe concretamente de lo que sucede en las 24 horas anteriores a las deflagraciones en los trenes. Los autos finales del sumario lo reconocen en parte, pero es notoria la falta de resultados sobre extremos tan relevantes como la preparación de los artefactos, su transporte (salvo en el caso de la furgoneta hallada junto a la estación de Alcalá) y su colocación, con la identificación de quienes intervinieron en cada paso. Igualmente, y sin voluntad alguna de construir una teoría alternativa, el sumario ha finalizado con dudas alrededor del explosivo utilizado
El cansino debate sobre las elecciones de disfraz que efectúa todo ciudadano de a pie de esto comúnmente denominado como "este país" tiene hoy un contrapunto oxigenante en la voz de Enrique Gil Calvo. Nos lleva de una realidad...
Ser catalán o vasco se identifica con ser antiespañol, mientras que ser español sólo significa ser antivasco y anticatalán. Y más allá de esta fractura territorial, la única lógica que separa y divide a las Dos Españas legadas por el franquismo es la de su mutuo enfrentamiento incivil. Ser aquí de derechas es repudiar a la izquierda, negándose a reconocerle su legítimo derecho a gobernar. Y viceversa, ser de izquierdas es aborrecer a la derecha, acusada de ser única culpable de todos nuestros males. Siempre en legítima defensa del nosotros con razón o sin ella, pues nadie reconoce las culpas de los suyos mientras a ellos se les niega el pan y la sal.
a otra...
El problema es que semejante fractura de identidades mutuamente excluyentes es una ficción puramente imaginaria: un producto artificial de la manipulación mediática. Pues en la realidad española, a la que nuestros políticos dicen representar, no existe tal fractura social. Y es tan evidente este divorcio entre el ficticio drama político y la indiferente realidad social que cabe sospechar que tras su enfrentamiento truculento tiene que haber gato encerrado. Pues es verdad que, en escena, nuestros políticos representan con mucha convicción su irreconciliable odio fratricida. Pero entre bastidores coinciden al alimón en repartirse sin problemas aparentes las sustanciosas plusvalías políticas emergentes de la especulación urbanística e inmobiliaria. Estos y no aquellos son los verdaderos males de la patria, que ninguna de nuestras identidades enfrentadas parece tener interés en remediar.