sábado, marzo 17, 2007

Nuevos papeles amarillos (III): A huevo, Navarra


Otro fragmento del discurso de acompañamiento de la Constitución de 1812:
"La constitucion de Navarra como viva y en exercicio no puede menos de llamar grandemente la atencion del Congreso. Ella ofrece un testimonio irrefragable contra los que se obstinen en creer extraño lo que se observa hoy en una de las más felices y envidiables provincias del reyno; provincia en donde quando el resto de la Nacion no ofrecia mas que un teatro uniforme en que se cumplia sin contradiccion la voluntad del Gobierno, hallaba este un antemural inexpugnable en que iban á estrellarse sus ordenesy provindencias, siempre que eran contra la ley o pro comunal del reyno. Todo lo dicho respecto de la constitucion de Aragon, exceptuando el Justicia, y los privilegios de la union y manifestacion, eso mismo se observaba antes en Navarra. En el dia todavia el reyno junta Cortes, que habiendo sido antes como en Aragon anuales, se han reducido á una vez cada tres años, quedando en el intermedio una diputacion. Las Cortes tienen aun grande autoridad. Ninguna ley puede establecerse sin que ellas las consientan libremente, para lo qual deliberan sin la asistencia del Virey; y si convienen en el proyecto, que en Navarra se llama pedimento de ley, el Rey le aprueba ó le desecha. Aun en el primer caso las Córtes todavía examinan de nuevo la ley en su forma original ya sancionada; la resisten si la hallan contraria ó perjudicial al objeto de su proposicion, haciendo réplicas sobre ella hasta convenirse el Rey con el reyno."
Cosas del pasado, a vueltas con el presente.


(¿Lo ve, Mapuche? ¿Ve como soy un vago? Me acabo de calzar tres posts para engrandecer mi obra con el sencillo recurso de copiar a otros. Y puede que haya hasta quien me tome por un tipo interesante aunque sea en pequeñas dosis)