jueves, enero 31, 2008

Historicismos


Cuenta un historiador que la lucha contra el francés "fue nada más y nada menos que el nacimiento de una nación". De modo arrebatador, nos advierte del pobre reflejo que, nosotros, este pueblo adusto y poco querido de sí mismo, hemos dado a tanta hazaña al ser comparada con la gama de epopeyas que la cinematografía norteamericana ha llevado a cabo con sus orígenes nacionales en forma de guerras esclavistas y exterminio de indígenas.

Yo diría más, diría que ni siquiera se han escrito las grandes sagas de los reyes de Shakespeare. Fíjense qué bonito: "Aurora Bautista soltando cañonazos, Curro Jiménez y aquel disparate, El orgullo y la pasión, en el que Frank Sinatra y Sofia Loren hacían de guerrilleros, con Cary Grant de oficial inglés". Pero en las explicaciones periodísticas de las argumentaciones del sabio investigador, una afirmación es absolutamente inquietante:
El pueblo español no luchó por unos valores de progreso, sino por la patria como elemento emocional e identitario, la nación como expresión de la soberanía popular y un Estado unitario y centralista que, hasta entonces, no había existido.
Algunos deberían tomar nota de que, efectivamente, España tal y como la llamamos hoy, no existía antes de aquello, por mucho rey católico (y reina: menuda paridad, señora De la Vega) que conquistara Navarra con soldados guipuzcoanos. Puede que la historia confirme que, efectivamente, incluso catalanes y vascos se vieron conmovidos por la patria española en contra de sus propios cuentos chinos. Divertido es un rato, aunque francamente inútil.

Obsérvese que ninguno de ellos, según este caballero y bien parece que dice verdad, los llamados pueblos de España mostraron un interés especial en ninguna democracia de sustento. Lo interesante del caso no es que esto sea verdad o mentira, tal es la misión de la historia entendida como ciencia, por limitado que sea esto y por posible que sea contar con un método de trabajo orientado a extraer los hechos y separar la propaganda del suceso. Lo interesante es que en la defensa de la nación española gustan ahora los contemporáneos de basarse en este episodio para confirmar la realidad de la nación, que no es otra cosa que confirmar su inevitabilidad.

Siendo tan liberales algunos, incluída Esperanza, sorprende que no recuerden a Popper. Creer que un acontecimiento histórico implica un devenir, una ley, una razón de ser, podría convertirlos en hegelianos, marxistas y en hasta nacionalistas. La sorpresa es mayor en cuanto que es la misma munición que la celebración del milenario de Cataluña que organizó el señor Pujol, o la que dispara Artur al borde de las lágrimas ante la tumba de Guifré el Pilós (menos mal que esos franceses tan malditos profanaron la tumba de Isabel y no nos quedan sus cenizas para que bien Aznar, bien Bono o los dos, tengan la ocurrencia de ir a juramentarse). La misma ración de sopa de letras inevitables con las que da de merendar el Lehendakari, su partido, casi toda su oposición, día sí, día no, a los cruzados del pueblo que persiste agazapado debajo de un roble desde que la historia no tuviera ese nombre. En serio, no es Astérix.

Hasta ahora, la crítica intelectual al (los) nacionalismo(s), se basaba en el descubrimiento de las falsedades, las recreaciones y las inventivas sobre pasados inexistentes entendidos como frustraciones psicológicas de los vivos ante cosas que no han vivido o imaginan. Se le llama mito. Frente a ello, se argumentaba la superioridad de los derechos individuales, la condición de ciudadano sobre cualquier condena impuesta por los muertos o su recuerdo. Valía para todos, pero como Aurora Bautista disfrazada resultaba más parecido a un tebeo amarillento que a una novela de Tolstoi, el 2 de mayo era sólo una excusa para hablar de pintura.

En prueba de la pobreza intelectual que acaparan los políticos de las listas cerradas y su colección de fundaciones de propaganda que financian con nuestros impuestos, el argumentario ideológico para pedirnos que elijamos con quién cabrearnos ha recurrido a lo mismo: a vanagloriarse de una leyenda. El delirio de Rosa Díaz no mejora el asunto, y los ciudadanos de Rivera se quedan sólo en la resistencia y en un galimatías literario para decir que son de centro izquierda. Es lo que hay.

miércoles, enero 30, 2008

Bananero


Vuelve el juego de las sillas musicales. Bananero. Zapatero. Esa rumba por conservar la poltrona.

Vuelve la solidaridaz bien entendida, esa que significa que te quitan el dinero progresivamente y progresistamente y te lo devuelven de a ración, porque todos somos iguales.

Vuelve la engañifa, si es que marchó, el caballero de la triste figura que un día te dice que ha salvado al país porque tiene ley para dependientes sin dotación presupuestaria pero mañana les dice a los dependientes que les devuelve el dinero porque es muy ahorrativo.

Vuelve la improvisación (¿la malversación?) en la que por la mañana te da dinero y por la tarde te cuenta que no da, que es un menor quitar, que no son cuatrocientos, sino doscientos, que doscientos más irán mesecito a mesecito descontado en el sobrecito de la nómina (los que saben de algo en ese partido, teniendo que salir en público morados, amarillos, diciendo cosas educadas para no llamarle lechuguino).

Vuelve el bochorno. ¿Tan desesperado está, tan oscura ve la victoria del progreso tras repartir dinero a los sin piso, cheques a las parturientas, esperanzas a los jubilados, que ahora viene el pan para todos? El rey de Marruecos se sube a un caballo y arroja monedas de oro a la plebe, dadivoso él.


Disclaimer: alguien podrá decir que es de lo más libegal devolver dinero. Pudiera ser, si correspondiera a los conceptos adecuados. Todos sabemos que no.

Corolario: ¿Entonces es compra de votos? El cultivador de bananas se ha ofendido muchísimo cuando se lo han insinuado. Ha puesto una de esas caras suyas de actor que estudia sus gestos y se le ve a lo lejos (este tipo miente mucho mejor por la radio) y ha dicho que los españoles (los vascos deben estar fuera del reparto, se comprueba la eficacia y razón de ser del concierto: en Madrid te timan) son suficientemente inteligentes para no dejarse influir en su voto. Es decir, que concede que no votarle a él es una opción inteligente entre las posibles. La estética no le ayuda nada: el dinerito sólo viene si gana él, o le pone a güevo espetarle a su oposición si se lo va a quitar (como si no fuera suyo de antemano) si le ganan.

Bis: Se abre el telón y sale Carod Rovira con el cheque de José Luis. ¿Cuál es el monólogo? ¿Ser o no ser? ¿Es el dinero de los catalanes el que se reparte entre todos?

Sentimiento trágico de la vida: Queridos amigos con fe en el progreso. Estimado Sr. de Toro (el del boj trastocado en José Luis). Deben decirnos si no sienten vergüenza ajena.

Análisis para la historia: en la entrevista por entregas con el marido de la diseñadora de moda Sra. Ruiz de la Prada, experta mundial en cambio climático según Antena 3, pudo comprobarse que el tipo, el feliz aprendiz de sastre, había superado la fase de aprendiz para dominar los resortes del manejo del poder. Y eso que no le ha cambiado. Una frasecita delataba tanto su progreso como su bisoñez previa: decía más o menos que, ante noticias urgentes, trágicas o apresuradas, nunca debe aceptarse lo que se cuenta en la primera hora. Decía, si la memoria no me falla - ganas no me quedan de buscar el enlace - que "una vez más, se comprueba". La repetición, el fallo/error, madre del cordero del aprendizaje más básico, en todo su esplendor. Los que han pisado al menos concejalía suelen haberlo aprendido: en nuestras carnes pagamos la pobreza de la clase política de las listas cerradas.

Puesta en marcha del Plan B: Si hacer que el mundo progrese con tanta igualdad de hombre y mujeres, civilizaciones aliadas, energías renovables y desaladoras mágicas, tanto compromiso en que él será educado, si tanto parecer el Palmerín de Inglaterra de nuestros derechos y libertades no sirve para ganar, ¿hay que darle al pueblo lo que vulgarmente quiere que es pan y circo? Una de canon y otra de cheques para pañales.

Conjetura Uno: la ocurrencia se ha debido parir donde Taguas. Economista de servicio de estudios. Como Sebastián, pero éste era el segundo. El valor de la experiencia para quien asume la responsabilidad se destaca nuevamente - asumida la certeza de la conjetura - como irreemplazable en la solvencia de los que toman decisiones.

Conjetura Dos: este no le aguantaba un asalto a Pizarro. Ni a Rato. Ni a Artur ni a Durán si se pelearan por la misma silla. Mariano, el hombre, como dice él mismo con sus propias palabras en la segunda entrevista en fascículos del marido de la Sra. Ruiz de la Prada, "es un señor de Pontevedra". Eso es síntesis y lo demás puñetas.

sábado, enero 26, 2008

Motivos para creer


Démelos, señora vicepresidenta: en ese altavoz de sandeces que es un telediario de cualquier cadena pública o privada, la escucho decir que los señores de la cosa popular lo único que quieren es recuperar el poder. Como si usted no quisiera perderlo.

Moore (no: Michael, no)


¿No les gusta Julianne Moore? No, no digo que les atraiga la Juliana con una mirada libidinosa, que están en su derecho. Sino si les gustan los personajes que hace: qué sensación de relajación y simple humanidad me producen. Está de bolos: nos traen una nueva película en la que aparecerá con su cabellera pelirroja y ojos tristes, que no entristecidos:
Cuando conocí España, en el verano de 1979, era una adolescente que vivía en Alemania y desconocía la figura de Franco y lo que representó. Entonces España me pareció un lugar incómodo y oscuro. Cuando volví para rodar la película me quedé impresionada. Hoy me parece un país abierto de mente, lleno de gente tan emocional como profesional.
(Tópicos y bucolismos aparte, uno suele decir, como creo recuerdan, que dramatismo, negrura y cante jondo - en lo desgarrado - sólo es algo que queda para los mitos. Mitos que sirven para alimentar justificaciones de todo tipo en esa parte de la vida que se vive a solas con la mente. Es verdaderamente cansina la asociación del país a Paco, el general más joven de Europa, entre los foráneos como entre los nativos. La vida es demasiado normal, en su propia vulgaridad y su escondida belleza. Como no puede ser menos. Guárdense la patria en un armario con bolas de alcanfor. Por nostalgia, no porque la vayan a necesitar).

viernes, enero 25, 2008

Jugando a los cuentos de hadas



¿En qué canal era? Me preparaba minuciosamente una tortilla de jamón mientras a mis espaldas una sucesión de reputadísimas personas narraban maravillas del heredero de la corona. La cocina es mucho más entretenida, así que me conformé con reconocer algunas voces y captar frases aisladas en el caserísimo sonido de un par de huevos que se baten como toda la vida: resulta que el hijo del Borbón no sólo es un muchacho estupendo, sino que es más solidario que nadie, cooperante, campeón de la exportación del vino y el jamón, entrañable tío postizo de víctimas arrebatadas y desmenuzadas por la muerte de un familiar a manos de quienes ya saben, preocupado por la justicia social. Debe ser culto y sensible, por mucho que lo único público que yo recuerdo haber leído de sus lecturas es a Juan José Benítez. Si le gustan Ruiz Zafón o Isabel Allende, tampoco es delito por mucho que sea una plaga que confirma que la libertad está para que la gente haga cosas con ella que a ti no te gustan.

Mis presunciones eran ciertas: la serenísima televisión española, esa que en ámbitos izquierdosos es garantía de independencia y pluralidad, y que en la derechísima es objeto de uso y disfrute cuando le pone la mano encima, era quien hacía el relato de príncipes y princesas. En definitiva, los medios del estado usando el dinero que te han quitado del bolsillo tienen permitido hacer hagiografías que cuando eso que antes se llamaba el Régimen lo hacía de Bahamonde, lo llamaban de todo menos bonito. O, sobre todo, lo han dicho después, pantano mediante.

Previamente, los felices poseedores de un título habilitante que permite forrarse sin competencia y que son conocidos como teles y antenas nos han agraciado a todos con los dulces, amenos y entrañables gestos de la heroica vida del papá del Príncipe con motivo de alcanzar una edad que antes era provecta, y que hoy podemos decir que es estupenda: mi padre sólo es un poco mayor que el rey, y debo decirles que de provecto nada.

Mientras tanto, las grandes leyes del estado han puesto una multa a unos bufones por pintar al heredero y señora en cueros y de forma indecorosa: no, no estaban sentados en la taza del retrete, se dedicaban los monigotes a gozar del roce pélvico, que se supone que lo hacen con más o menos tino pero igual furia que sus súbditos. El estado puede hablar estupendamente de los coronados sin contraste, alternativa o puesta en duda de tanta bondad pero mete un puro a los que consciente o inconscientemente no se prestan al juego.

(la izquierda puede estar contenta: la mentira sigue colando)

sábado, enero 19, 2008

De pinga


¿Dónde empieza la historia - los hechos, los datos - y dónde la literatura? Norberto Fuentes dice al principio de su monumental autobiografía de Fidel Castro que puede narrarse la historia como una novela sin dejar de presentar las cosas como fueron. Como Marguerite Yourcenar. Como las Memorias de Adriano. Ya les hablé de ello. Granados debiera contribuir a esta reflexión. Lo más entretenido de la epopeya del señor Fuentes - los dos tomos es como haberse escrito A la Busca del Tiempo Perdido - es el acceso - presunto, literario, el que sea - a la intimidad del Comandante. Si han tenido cubanos o cubanas en sus vidas, sabrán que la cuestión de la pinga no es baladí. Y que las cosas, son de pinga o de puta madre:

"Una considerable cantidad de señoras puede ser consultada en relación con los siguientes datos. No me vanaglorio al hablar de cantidades ni es la proyección de una vanidad desmedida: sencillamente lo digo para que se entienda que al respecto existen testigos suficientes. Tiene de largo, en estado de reposo, o de flaccidez - como le gusta llamar a los galenos -, 3,5 pulgadas (8,89 cm) y en estado máximo de erección, 6,3 pulgadas (16,00 cm). Esto es, desde luego, con el prepucio hacia atrás y sin que ninguno de los compañeros de la escolta haga muy evidente su presencia en las cercanías, de manera que el merodeo no me distraiga. De circunferencia, también en situación de combate, tiene entre 4,9 a 5 pulgadas (12,4 a 12,70 cm), todo lo cual habla en términos muy encomiables de mis dotes masculinas, que está, como puede constatarse por encima del average - en longitud sobre todo - para la raza blanca, que es de 5,5 a 6 pulgadas (13,97 a 15,24 cm) y 1,5 pulgadas (3,81 cm) de circunferencia, y, como se ve, en mi caso no tan lejos de los compañeros negros, cuyo promedio es de 6,25 a 8 pulgadas (15,88 a 20,32 cm) de largo y 2 pulgadas (5,08 cm) de circunferencia. De hecho, y en contra de la creencia general de que es más difícil y requiere mayor esfuerzo y concentración levantar y endurecer un miembro del tamaño del mío, por la cantidad de sangre que se debe bombear al sistema, los hechos y sus estadísticas acompañantes demuestran que si bien se requiere una irrigación de mayor presión en nuestros casos, los piticos que se hallan por debajo de las tres pulgadas en estado de reposo deben acrecentar en un 250% si quieren alcanzar las 5,5 a 6 pulgadas de las dimensiones promedios, mientras que los portadores de un instrumento por encima de las tres pulgadas sólo requieren de un aumento del 160% para alcanzar el average.

Su coloración - me han dicho muchas de las jovenes que han explorado tales regiones de mi anatomía - se va oscureciendo en medida que la visión enfoca en mis entrepiernas, quizá por un efecto elevado de luces que provocaban mis abundantes vellos púbicos (en la actualidad, ya no tan abundantes) y que se enraizaban a partir de una línea que es como un ecuador delimitante del bajo vientre. En fin, que la piel de mi pinga se oscurece en relación con el resto de mi superficie, y ya es decididamente sombreada y hasta ciertamente misteriosa en la envoltura de mis pesados, abultados, cojones. Yo tengo, en efecto, la piel sonrosada y durante muchos años, incluso bien entrada la etapa revolucionaria, era pelirrojo, y muchas de mis amantes se asombraban al tomarme las manos y no sentir ninguna de las asperezas para las que evidentemente se preparaban. O que, en muchos casos, desearon, ya que realmente se trataban de las manos de un hombre que se presenta en uniforme de campaña y que, si es menester, con esas manos de músico, mata. Pero que esta región de mi cuerpo se fuera opacando casi siempre en la misma medida que iban cayendo mis pantalones, actuaba como un vector atractivo de ciertas damas."

jueves, enero 17, 2008

Narraciones del entierro


El País: editorial urgente - sin sosiego, sin reposo, al amanecer - sobre el anunciado como descabello:
"Mariano Rajoy no se ha atrevido a enfrentarse y a vencer la resistencia de los sectores que se oponían al alcalde"
Regocijo acelerado, regusto tipográfico en el relato de la escena cumbre de la tragedia. Palabras de Rajoy:
"Estoy harto de vuestros enfrentamientos. A dos meses de las elecciones esto no se puede tolerar, tenemos que arreglarlo.

El líder quiere escuchar, darles una última oportunidad para que solucionen el problema allí mismo."
¿Cuál es la de verdad?

Lo primero.
Lo segundo.

Relato de una mentira

Talla


Alberto, el hombre, ¿en qué piensa?

(escribieron su nombre en un papel y lo metieron en un congelador cuando se trajo a Rubianes, muñecos de cera con alfileres se prendieron en la noche en que puso una medalla a Jesús de Polanco, visiones de horror desfilaron por las conciencias de tantos cuando quiso el control del partido en Madrid, el infierno se abrió ante nuestros pies el día en que casó dos maricas que, encima, eran populares... pero, ¿y de lo demás?: ¿va a misa? ¿es español? ¿antiespañol? ¿habla catalán en la intimidad? ¿de qué hablaría con el PNV? ¿quitaría los cheques pisito de Chacón? ¿mandaría a la Guardia Civil a registrar pisos de abortistas? ¿qué reformas constitucionales cree necesarias?)

(¿hablamos sólo de Macbeth? ¿y quién es Lady Macbeth? certeza: Esperanza, no; duda: ¿la Botella?)

(talla: "Importancia, valor, altura moral o intelectual", dar la talla: "Tener una persona las cualidades o requisitos que se requieren")

(talla: ¿se puede mirar mal a alguien que quiere ser presidente del gobierno? Existe uno que, al menos, no lo oculta. Su verdadera dimensión consistiría en retar el liderazgo de un líder débil y ganar uno por uno los votos que le dieran el título de rey del potlasch)

(talla: "El alcalde tiene dos vías: hacerse el mártir o demostrar que está a las duras y a las maduras en el partido", versión prensa italiana en campaña contra Prisa)

(Valle Inclán: ¡cráneo previlegiado!)

miércoles, enero 16, 2008

La nación vaporizada


"Una empresa más por llenar un vacío de los símbolos nacionales que no llega a buen puerto"


Conclusión editorializante, entre melancólica y resignada, del informador de Pedrojosé-online. El himno ya es vaporware. ¿Algún inteligente que haga de la necesidad virtud? Entiendan lo que digo: convertir el vacío en la razón de ser.

martes, enero 15, 2008

Alianza de Civilizaciones


De club de conferencias, a trabajo de artistas: una vez me recomendaron que, siempre que pudiera, me ganara la vida hablando. ¿Dialogando? Con gastos pagados, mucho mejor.

(La Reina Noor de Jordania en Madrid ha anunciado hoy en Madrid la creación de un fondo de 100 millones de dólares para subvencionar producciones audiovisuales que promuevan la integración cultural, según ha dicho ella misma durante el I Foro de Alianza de Civilizaciones, que se celebra en la capital de España)

("todos somos hermanos")

("Me rompe el corazón que haya niños que quizá interiorizan información equivoca que aparece en las películas o en los medios de comunicación sobre la gente que es diferente y que reza diferente")

Gallardón, resbalón

"Mariano Rajoy ha comunicado en una reunión al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que no irá en las listas del Partido Popular por Madrid en las elecciones generales del próximo 9 de marzo."

Si los candidatos fueran votados por las bases de los partidos y no designados a dedo, Rajoy no se hubiera comido un marrón. Puede que Gallardón, sí. O no. Pero Mariano también fue elegido a dedo.

(será de especial interés comprobar en qué argumento se basan los antigallardonistas para respirar hondo: la mala idea, el reglamento, su incapacidad o qué. Lo de reclamar listas abiertas para la ley electoral pero no para el (los) partido(s) es otra cosa. Luego todo el mundo se llena la boca en estado admirativo al mirar las primarias americanas para decir que, después de lo que se ha de pasar, gana un presidente tonto)

(detalle: Mariano firma como presidente nacional. Qué poco cuidamos la estética)

(en LD siempre hacen editoriales en vez de noticias: "Tras el fichaje de Manuel Pizarro, el PP sigue sembrando sentido común". En fin, no deberían sorprender las críticas)

Pizarro anticatalán


No lo sé, no hablo con él en la intimidad. Pero me imagino que los accionistas catalanes de Endesa deben estar encantados con la plusvalía conseguida comparada con la ofrecida por la catalanísima Gas Natural.

domingo, enero 13, 2008

Contraofensiva


Irene, atentísima, no deja escapar lo esencial. No es su mano, es su intención, que esta vez recoge una pieza de texto, como se decía antes, como se dice en la izquierda, necesaria:
Recupera aquello que usurpan los que se dan a sí mismos el título de izquierda: la Ilustración, el progreso, las libertades.
Algo así les decía yo, mucho peor, en el párrafo seis del solemne texto con el que les quise adoctrinar esta mañana. El artículo - el otro - de Alfonso Lazo. Un placer.

The land of the free al norte de Marruecos



La pizpireta señora Aguirre, pregonera liberal pero que bien sigue esa vieja tradición cristiana de no saber en su mano derecha lo que hace su mano izquierda, insiste en sus monólogos ideológicos sobre España y los españoles en la idea de la nación de hombres libres. Es una canción preciosa, no creo que a nadie le disguste la idea de ser libre. Ni de tener una nación de hombres (¿mujeres?) libres.

En torno a la derecha española, se viene reiterando este discurso - perfectamente legítimo, qué duda cabe - de precisar el significado de España como sinónimo de libertad, especialmente como contraposición a los nacionalismos (presuponiendo que los anteriores no lo son) que serían los que están negando la libertad, trabajando esforzadamente por la recreación de patrias milenarias de dudosa legitimidad histórica y jurídica. Este es un discurso que, como el de los contrincantes, esconde una serie de verdades hilvanadas con deformaciones, interpretaciones particulares y sardinas que se arriman a ascuas de diverso pelaje.

En ese intento de españolear la libertad, tanto Aguirre como otros propagandistas (pagar películas de cine sobre héroes de mayo - ¿cuántos héroes de mayo hay por el mundo? - mientras se niega el valor de las subvenciones, o emplear los micrófonos como estrategias de movilización de mentes dormidas, es propaganda), recurren a la revitalización de una vieja iconografía que en el pasado se tuvo por heroica, pero que personalmente creo que llevaba más años sometida a la curiosidad cultural (leer a Galdós es una cosa en verdad muy recomendable) que a recreaciones por la causa. De otra manera: que Agustina de Aragón es una cosa envejecida y para la anécdota de cómics de posguerra y Rafael Casanova resulta una obligación moral de homenaje.

Sometidos, apabullados, cansados, moralmente heridos, indignados a ratos por la propaganda y acción nacionalista más obscena y por momentos bochornosa, aturdidos por treinta años de acción/reacción, por una mezcla de sentimientos de culpabilidad, reparación, restitución y a ratos venganza, la cuestión intelectual de si no se está sustituyendo un nacionalismo que se consideraba agotado por un nacionalismo alternativo que brilla igualmente en casi todo lo peor del primero, ha carecido de una respuesta política solvente. Solvente porque el debate sigue abierto, como se puede comprobar por el interés que le dedica este enano oculto en sus conciencias que es Berlin Smith y por el de ustedes que se dejan enredar por el enano.

¿Es por falta de categoría intelectual o - también - porque en el fondo de sus conciencias no son otra cosa que nacionalistas vetustos cuya única diferencia con los acusados de serlo es la falta de color que la oficialidad deja al nacionalismo? Como dirían Duran i Lleida y en cierta forma Rubert de Ventós, poder dejar de ser nacionalista al ver que la realidad no lo hace necesario. El caso es que a la hora de pasar la prueba de la libertad, parece que España importa más que la libertad, que los principios liberales de los que se presume en los discursos y que la Corona, la bandera, el himno nacional, los héroes del 2 mayo, la Pepa y Cádiz, son todos requisitos necesarios para España y la libertad. Cuando son los conservadores sin tapujos los que hablan (es decir, no tanto los autoproclamados liberales) suele mezclarse la cuestión con determinados valores religiosos o, lo que me parece peor, asociar España a categorías morales católicas. Patria y religión, como bien saben irlandeses, israelíes, catalanes, vascos y españoles con edad suficiente para recordar el ángelus en radio nacional son cosas que se mezclan con demasiada soltura.

Mariano y su partido: paladines contra muchas cosas que lo merecen con otras que no lo merecen demasiado mezcladas en un cóctel de sabor insatisfactorio, muchas veces repulsivo. Bien por su propia condición, bien por esa falta de verdadero desarrollo ideológico de los ingredientes que mezclan, tiran día a día por la borda la única posibilidad que tienen de ser mayoría y de "salvar" "su" España: si importasen más los hombres libres y la sociedad civil que España, podríamos al menos ver discursos y propaganda electoral que nos explicaran que no se es de izquierdas, algo de tanto prestigio, precisamente porque se cree en la libertad y en la justicia, que no es la izquierda la que favorece a los pobres y que las políticas socialdemócratas no hacen menos pobres ni gente más libre ni más culta. Veríamos discursos y propagandas que asumen que la identidad se debe ejercer con libertad y que no hay estado - ¿no eramos liberales Esperanza? - que deba imponer la obligación de conocer un idioma, o que no hay principio moral que pueda obligar a nadie a sentirse español y, por tanto, ser obligado a acudir a una selección nacional. O a adorar muertos pasados a los que se les debe pleitesía. Cosas, ya sé que lo dirán, que pueden repetirse con los matices necesarios, del lehendakari que nos coja confesados.

La verdadera estrategia brillante ante la falta de un himno y una banderas queridas y amadas por los ciudadanos no es o no era tener que plantar una mucho más grande en la plaza de Colón, ni emplear al extraño grupo de integrantes del Comité Olímpico Español para inventarse lo que la tradición no ha logrado asentar por sí misma. No es tampoco asumir con naturalidad que, efectivamente, banderas grandes e himnos heroicos los tienen todos los países y no pasa nada, que así es, era aprovechar la oportunidad para defender un estado carente de nación, para ser verdaderamente innovadores y desarrollar una propuesta política para superar la identidad como principio cuasijurídico que impregna todos los conceptos: lavarse de patria para ser ciudadanos. Seguramente, lo que la población en general espera para no tener que tomar partido entre patrias.

¿Lavarse de patria y quedarse limpio es posible? ¿Puede lavarse uno y esperar que lo hagan los demás? Quién sabe. Probablemente no hay nada que lave más blanco pero es, si se quiere llamar así, la única opción moralmente válida para los campeones de la libertad y el estado limitado. Como se puede ver, en cuanto pintan bastos, que es casi siempre, Mariano se pone una bandera, pide una letra musical que mencione a la Corona y promete un ministerio de familias y bienestar. Para ese viaje no se necesitaba alforjas.


(mis habituales me dejaran algunas notas sobre mi ingenuidad y utopismo supuestamente genético, ya lo sé, pero ahora no tengo ganas de rebatirlo: quédense con que las ideas, las buenas y las malas, se difunden y consolidan con los buenos liderazgos)


(habrá quien diga que liderar una mala idea y alcanzar el objetivo es un mal liderazgo: sí, claro, pero no está al alcance de cualquiera liderar una mala idea, como Mariano y José Luis demuestran día a día)

Sinvergüenzas (pero si ya somos dos)


Se me quejaba Luis del comienzo de (mi) campaña electoral contraria a. Servidor concluía el otro día que el envoltorio unipersonal que el señor primer ministro de la cosa española se aplicaba en nombre de la patria tenía el carácter que Samuel Johnson dejó a la posteridad para todo el que lo quiera recordar: sinvergonzonería. No es una particularidad del vecino nativo de León: uno piensa que es una enfermedad del poder. Y el hecho de que no haya terminado sus primeros cuatro años y ya esté en ello, un síntoma. Pues otros tardaron más.

Tom Burns Marañón, que sabe mucho más inglés que yo, que ha ido a Oxford, y que es pariente de un filósofo bien admirado por mi querido Luis, lo dice hoy también en ese periódico opositor, tantas veces vocinglero: "Denominar antipatriótico a determinados juicios muestra tics dominantes y es mobbing puro y duro."

viernes, enero 11, 2008

Efectivamente, se podía caer más bajo


Lo del himno va a ser apasionante: el parado manchego autocalificado de perdedor construyendo la imagen (de la patria) española. En las calles de los territorios antiespañoles se están partiendo el pecho. Los futbolistas se supone que tendrán que cantar el día 6 esta cosita... y ¿si no quieren? ¿y si tienen, como mínimo, objeción intelectual estética? ¿nadie caerá en que los deportistas están siendo utilizados en una causa de la misma manera que se acusa a los que persiguen a los deportistas catalanes para que se manifiesten sobre cuál es su selección? ¿serán llamados antiespañoles los que no quieran cantarlo?

Permanezcan atentos: ni José Luis ni Mariano se han manifestado (sospecho que se están acordando de la madre que parió al del COE y al manchego por sacarles, ahora, este lío). Los comentarios de Carod van a ser jugosos, como la portada de Gara. Las preguntas a Pujol y Artur van a dar caras para un documental. La de Montilla tiene que ser gozosa. Arzalluz saldrá del retiro. El lehendakari hará un circunloquio educadísimo para terminar hablando del pueblo vasco y el respeto con que miran a España desde bien lejos. Esto va a ser una auténtica juerga.

P.D.: ¿le harán la pregunta correcta a Raúl? ¿Quiere, si le llaman, ir a otro mundial a perder con el himno de un perdedor? Esto se sale de madre y va a terminar en TBO.

P.D.2: El vídeo de El País es pa meá y no echar gota.

En la prensa de papel (este atraso me lo dan en un avión) una llamada a la compra de eso que antes solía ser tan sano como comprar libros (hoy día depende de cuál). La cita es brillante: "Si el presente trata de juzgar al pasado, perderá el futuro". El autor, un auténtico creador de marca personal, que se dice ahora: Winston Churchill.

El lema del anuncio es: ¿se lo imagina diciendo algo así...? Y el martillo de Lord Chamberlain aparece acompañado de una foto de... Mariano Rajoy.

Se consumó la payasada


¿Hay que añadir algo, aparte de lo sospechoso de las palabras azules, el mar, y la cursilada del corazón unificado? Uno pensaba que iba a ser horrible, pero ¿tanto?:

¡Viva España!
Cantemos todos juntos
con distinta voz
y un solo corazón

¡Viva España!
desde los verdes valles
al inmenso mar,
un himno de hermandad

Ama a la Patria
pues sabe abrazar,
bajo su cielo azul,
pueblos en libertad

Gloria a los hijos
que a la Historia dan
justicia y grandeza
democracia y paz


(¿quiénes son los hijos de qué historia, con hache enorme? El nacionalismo oficial se tiene que frotar las manos: entre esta cosa y Els Segadors, qué quieren que les diga)