Vargas Llosa, sobre ser educado como un "liberal":
Esta corriente de pensamiento que defiende la sociedad abierta, el mercado, al individuo contra el Estado y opone al colectivismo -la definición del ciudadano por su pertenencia a una clase social, una raza, una cultura o una religión- la soberanía individual
Nada más que añadir.
El resto, sobre Israel, tiene también una excelente lectura de domingo.
Ronald Fraser, en El País de hoy (y eso que creo que les he jurado que estoy a las narices de este episodio del siglo pasado y que lo que me divierte es lo original que es el siglo XXI):
Pregunta. Hace setenta años se produjo el golpe militar que condujo a la Guerra Civil. ¿Qué destacaría de los primeros momentos?
Respuesta. El odio. El tremendo odio que existía, sobre todo en Andalucía. Recuerdo lo que me contó uno que se apuntó a Falange en cuanto se produjo la sublevación. Poco después iba en un camión con sus camaradas de partido y vio un montón de cadáveres de campesinos en la carretera, y empezó a rezar espontáneamente. Uno de los suyos lo reprimió de inmediato: "¿Qué haces rezando?, a ésos hay que matarlos a todos". La intransigencia era terrible.
P. ¿La había en todos los bandos?
R. En todos. Es curioso, de todas formas, que en todas las entrevistas que hice para Blood of Spain [Recuérdalo tú y recuérdalo a los otros] nadie reconoció haber matado nunca a nadie. Y eso era imposible. La memoria es siempre una construcción que cada cual hace para justificar su postura actual, y las experiencias que vas viviendo cambian la manera de ver el pasado. Hay determinadas cosas que se han hecho que se dejan de contar.
Es lo que tiene ir a hablar con ETA. Lo decía Arzalluz, cuando la historieta de Lizarra/Estella y el papelito que enseñaron los muchachos del pasamontañas en el momento en que quisieron poner en evidencia sus intereses. El papelito llevaba un sello del partido y los jelkides explicaban desesperadamente que, por la otra cara del papel, habían puesto otras cosas y tal y tal. Pues ahora con lo de Gara debe ser parecido. Y van y te parten la cara.
P.D.: si esto de la paz no va bien desde el punto de vista emocional, es por la arrogancia de estos chicos del MLNV. Es que parece que pasean sus divisiones victoriosas por las avenidas. Y eso, jode, jode mucho. ¿Y si no es sólo palabrería?
Íntegro: no es creyente, defiende el laicismo a ultranza, no siente ni piensa nada trascendente ante el espectáculo de una misa. Por tanto, ¿no es más honesto no ir? ¿no es de hombres honestos ser coherente con sus ideas y no mostrar lo contrario de lo que se piensa? Radical: ¿puede un gobernante ignorar las creencias de la mitad de su población? Ojo, no asumir ni despreciar, simplemente ignorar. ¿No es señal de respeto a quienes representas tratar de que los gestos sean interpretados correctamente?
Valiente: mostrar el valor de decir no y ofender a la primera potencia del mundo, a la primera fuerza religiosa del mundo y no inmutarse implica un carácter y una determinación ante el riesgo. Terroristas, independentistas, no hay tabú frente al que no se siente a intentar cosas, a cambiar el paso.
Irresponsable: los experimentos con gaseosa. Al final, has de convivir en un juego de intercambio de favores, mercancías, gestos, palabras, hechos con los mismos con los que has sido valiente. Si no has medido las consecuencias, te puedes encontrar con que las ganancias aparentes del corto plazo han roto los platos del largo. El gobierno siempre era cosa de los ancianos, el senex que lleva al Senado, los que tienen la experiencia para evitar la imprudencia.
Astuto: con el juego de palabras conduce a unos y a otros a un redil diferente del que aparenta en sus intenciones, logrando en el final que sus propuestas reales y no las figuradas sean las aceptadas.
Mentiroso: cuenta a unos y a otros lo que quieren oir y después, en silencio, cambia el sentido de lo que escucharon a unos y a otros.
Utópico: cree que el mundo puede ser hermoso y transformarse. Mira al pasado y entiende o cree entender que lo que hoy se da por normal en el pasado fue mal visto y que los hombres que produjeron esos cambios fueron denostados y criticados pero que, hoy, en cambio, son alabados y respetados. Él persevera en su creencia.
Incompetente: pretender resolver problemas antiguos en pocos días es muy osado. Pensar que se tiene la varita mágica para que el mundo cambie a mi paso, implica un desconocimiento real de los problemas. Obligar a que todos se comporten como tú quieres que se comporten sin esperar a que ellos lo decidan, elaborar normas bienintencionadas pero que no tienen en cuenta la voluntad real de las personas, sólo puede ocasionar desperfectos, desajustes, incomodidad y pérdida de legitimidad.
Justo: devolver la esperanza a los desarraigados, abandonados, perdidos, olvidados, a los que sufren... y creérselo, es de hombres justos, sobre todo cuando haces algo por ellos.
Totalitario: pensar que mi paraíso, un sitio donde todas las injusticias están resueltas de la manera en que pienso, un lugar donde las personas se comportan como yo creo que deben comportarse, es el paraíso de todos.
Universalista: el mundo debe ser un lugar pleno de paz, de armonía entre los hombres, de respeto a las culturas...
Cateto: no salir de casa, no tomarse la molestia de viajar, de aprender idiomas, de conocer las culturas, de distinguir exotismo de abuso... así durante toda tu vida.
Si pudiéramos trazar una escala de puntuación con las dosis correctas de cada punto, puede que tengamos al personaje. A lo mejor son las mismas palabras para todos los hombres, solo varían las proporciones. Las varas de medir no terminan de encontrar sus métricas con los seres humanos, por eso tenemos la literatura.
Otras reformulaciones del precio. Ya tienen al PSE donde lo querían: atrapado en sus palabras, atrapado en su estrategia. Ahora se trata de derogar la ley de partidos, porque no pensamos hacernos legales. Veremos cómo lo resuelven Patxi y José Luis: los antecedentes llevan a la duda metódica. Efectivamente, la palabra paz es el envoltorio de seda de la realidad: imponer el derecho de autodeterminación como solución al denominado conflicto, que no al conflicto real. Y no hay otra. Porque la independencia y Navarra son cosa de tiempo. O de facto. En eso han aprendido de Xavier. ¿Puede decirse que el MLNV está atrapado en su ausencia de disparos y que un sólo muerto les dejaría fuera de juego? Soy más escéptico: el PSE está más atrapado que el MLNV que, sólo lo está en cierta forma: si no disparo, la socavación del sistema es mucho más efectiva. Y compartida. Pedro José repasa el animalario: tenedlo claro, con negociación o sin ella, «gorrinos» y «txakurras» somos todos
Deambular de un lado a otro con el fin de buscar alguna cosa o resolver algún asunto.
En este sentido, el huracán amarillo y su aparato de comercialización han encontrado un buen término para que periodistas y afines lo repitan sin parar. Es mucho mejor que manifestantes, respira nobleza. De romería, bocata y gorrita de albañil, las monjas de toda España subiendo a alumnos, alumnas, sus padres y sus afines en el autobús. Una ambición: resolver un asunto. El problema para los católicos es que no pueden resolver nada. Lo que llaman familia se puede decir ya que es sólo un tipo de familia y no hay quien lo pare. Entre planos de tortilla al aire libre, cantares y otras satisfacciones para el espírtitu, una televisión intercalaba la alegría teñida de melancolía de una pareja que decide casarse el mismo día que Benedicto pisa la arena de la Malvarrosa: hubieran gustado de estar allí. Pero con el mismo cura que les oficia delante, se descubre que los esposantes ya han estado casados y que en el mismo acto bautizan a una niña habida antes del matrimonio. El prelado, sabedor, continúa. No deberían preocuparse: casarse con alguien del mismo sexo no es obligatorio, por lo que la búsqueda o la resolución habrían terminado ya. No les van a quitar a sus hijos por decreto ley. De paso, la monarquía lleva a toda su prole a besar la mano. Perdonen la mala leche: se supone que el rey es de todos, si no va a votar porque es independiente ¿es de recibo que sólo se manifieste en favor de una confesión religiosa? En un acto diplomático, no se lleva a los niños, que tan bien retratan en el Hola.
3
Lija y barniz para el estatuto andaluz. Al final, por la boca muere el pez. Existe un tal Gracia que es portavoz de los socialistas en su feudo. Dice: «hay materias donde el texto que ha salido de Andalucía no se corresponde con el límite en materia competencial o de autogobierno que el Congreso de los Diputados ha marcado a Cataluña, ya que incluso hemos ido más alto y en otros aspectos puede que hayamos quedado por debajo». Luego no se trataba de una necesidad imperiosa, sino de un acto de emulación y descafeinado del catalán. Por tanto, se confirma que no se trata de un proceso político de estructuración del estado sobre bases consensuadas ni uniformes. Sino de una reedición del proceso del 78, donde lo previsto para la excepción se convirtió en norma: ese es el fracaso del título VIII, no se pensó para generalizar sino para dar cabida. De nuevo, los excepcionales se quedarán sin excepción y la generalización carece de principios básicos que la sustenten. Está claro que es diametralmente opuesto a Alemania.
Columna a todo trapo, qué dira la embajada del Comandante en Madrid:
La Primavera de Cuba ha renacido; la esperanza también. Mediante este diálogo sin fronteras, los propios cubanos han construido y siguen construyendo una senda a la democracia, a una sociedad libre que es más justa y humana. Lo que Cuba necesita es que muchas voces de todo el mundo exijan la libertad de los prisioneros políticos y apoyen esta vía para el país.
P.D.: Cuando El País se refiere a que Payá es "líder del ilegal Movimiento Cristiano de Liberación", ¿qué quiere decir con lo de ilegal? ¿Es que pretende ser ecuánime avisando de que se trata de quebrantadores de la ley o es para que nos demos cuenta de que está prohibido? No, si cuando me pongo retorcido...
Las relaciones entre el Gobierno y el PSE de un lado, y el tándem ETA-Batasuna de otro, recuerdan últimamente la famosa escena final de Some like it hot de Billy Wilder. ETA insiste en que su firme voluntad de paz no significa rectificación ni autocrítica alguna, y que la lucha seguirá hasta lograr sus objetivos de siempre. Sus dirigentes procesados exhiben todo un repertorio de comportamientos nada pacíficos, patadas contra el cristal incluidas. Por su parte, Batasuna sigue sin rechazar explícitamente "la violencia", actúa de la mano de ETA y, como colofón de la "histórica" entrevista con Patxi López, deja claro el punto central de su estrategia: "lo que decidamos los vascos y las vascas, sin ningún tipo de limitación, tiene que ser respetado por todo el mundo". Dicho de otro modo: la autodeterminación es la condición indispensable para cualquier acuerdo de normalización política.
La evidencia salta a la vista:
Lo importante no fue la foto, sino el perfecto encaje de las respectivas actitudes y declaraciones, incluso a la hora de marcar las diferencias. Por lo menos a corto plazo, PSE, bajo la guía de Zapatero, y Batasuna, a la sombra de ETA, han emprendido un camino en común, lo cual implica que todos han alcanzado a estas alturas un notable nivel de acuerdo. Y ello es posible porque en contra de lo que se dice, y sobre el telón de fondo de una ampliación del autogobierno, los grandes temas a debatir son sólo dos: presos y autodeterminación. No hace falta que en la negociación con ETA sea abordado el segundo: para eso está Batasuna, con la espada de Damocles (para los demás) del regreso de la violencia en caso de ruptura.
Deben leerlo completo. Mientras, el mismo periódico presenta sin muchos aderezos el último Euskobarómetro, que mostraría conclusiones de lo más curiosas y para todos los gustos.
El optimismo ante el fin del terrorismo se adueña de Euskadi, según los datos del último Euskobarómetro. El 86%, 11 puntos más que hace seis meses, considera que la situación mejora, y el 61% confía en que se esté ante el fin del terrorismo. Más de la mitad cree que ETA estaba derrotada policialmente y que la ilegalización de Batasuna ahogó su estrategia, pero la explicación más compartida (79%) es que la banda y su entorno político concluyeron que deben abandonar las armas para perseguir sus objetivos.
El cambio de Gobierno y la actitud de Zapatero son el factor más valorado.
Junto a ese importante avance del optimismo, se ha reforzado también el apoyo a una negociación entre el Gobierno y ETA, que comparte el 91%, aunque condicionada por el 59% al abandono de las armas. El rechazo a ETA alcanza también máximos históricos, con sólo un 1% de apoyo total, mientras el rechazo total está en el 61%; un 17% afirma haberla apoyado antes, pero ya no, y un 13% dice que comparte sus fines, pero no sus medios.
«Tanto EA como Batasuna son fuerzas independentistas, pero estamos dispuestos a buscar un escenario que satisfaga a todos los agentes políticos y sociales».
Lo que ocurre es que, dicho esto, especificó las directrices que deben inspirar, o las condiciones que debe cumplir, dicho escenario. Y, entre éstas, citó la «no exclusión territorial ni ideológica» -«el marco geográfico de solución ha de ser Euskal Herria»- y conseguir «un acuerdo político que dé satisfacción en términos democráticos y en términos de consensos políticos al derecho a decidir del pueblo vasco, al derecho de autodeterminación».
Palabra de Otegi, palabra de ley. En términos mundanos, dejamos de matar para obtener el derecho de autodeterminación, que se llamará de otra manera. Concedemos que no condicionamos el resultado de esa autodeterminación, aunque sabemos que es cuestión de tiempo. La manera más segura es que nos dais Navarra y así no saldrá independencia. Por el momento. De Francia, unas cuantas declaraciones sobre la innegable existencia del pueblo vasco y su reunificación. Sacamos a los presos, les ponemos unas pensiones encubiertas y a vuestras víctimas les leemos una carta, hacemos un monumento y les ponemos otras pensiones.
Sabino Méndez fue concebido para la sonoridad de las palabras. Tiende a ser poético. Antes de que el periodista le pregunte por sus textos, le pone una diana política:
«La crispación actual entre Cataluña y Madrid no es más que aparente, provocada desde posiciones interesadas por motivos puramente electoralistas. Pero en la calle no existe, nadie se preocupa de esas cosas. El tan cacareado hecho diferencial se limita a que es una comunidad en la que estamos acostumbrados a pasar de un idioma a otro, de catalán a castellano, con toda naturalidad. Lo que sí es verdad es que todo esto perjudica al futuro porque se genera una desconfianza mutua»
Pero es más interesante la reflexión final:
Epílogo. ¿Por qué este admirador de Stendhal, Josep Pla y Roberto Bolaño no termina de entrar en el mundo de Truman Capote? «No hay nada peor que un frívolo que se toma a sí mismo en serio»
Sorprendentemente, Miren Azcárate, juzgada por militar en ETA, dice que se fue al monte por amor, una novela de Stendhal en potencia:
Un psicólogo y un psiquiatra declararon ante la Audiencia que Azcárate «no valora como malo» acudir a una cita con ETA en el sur de Francia porque la convocatoria procedía de «una persona con la que se siente vinculada afectivamente» y de la que «no espera ningún mal».
Esos peritos indicaron, además, que Azcárate «tiene rasgos obsesivos que a nivel cognitivo pueden resultar importantes» derivados de la carencia de su padre, que huyó primero a Francia y luego a Cuba.
La justicia, esa supuesta ciega, no encontró tanta sensibilidad al palpar las pruebas y los dictámenes:
La alegación del «trastorno por enamoramiento» fracasó en la Audiencia Nacional, que consideró «increíble» la conclusión de los peritos de la defensa de que Miren Azcárate «no esperaba nada malo de su amor» cuando, según ella misma, su padre estuvo «refugiado» en Francia durante su infancia y actualmente se encuentra en Cuba.
«No es creíble que la hija de un huido de la Justicia y que se mueve en el entorno radical se desplace a Francia con el fin de tener un encuentro clandestino, sea introducida en un coche con los ojos vendados y llevada a un lugar desconocido donde se le hace una propuesta de colaboración con una banda terrorista sin que se represente el alcance de dicho acto», argumentó.
Curiosamente, la tesis del «enamoramiento» no apareció en el proceso hasta el mismo momento del juicio oral.
Lo que me parece seguro es que es un excelente argumento para John Le Carré. Otras tramas de lo más hondo de la realidad afloran para competir con la literatura:
"Encuentran paseando por Barcelona a una mujer que fue dada por asesinada hace cuatro meses"
El texto es jugoso quizá por su brevedad:
Isabel, la Maña, fue dada por asesinada hace casi cuatro meses. Ayer por la mañana se la encontró una ex compañera paseando a su perro por Barcelona. No podía creer que siguiera viva. Ni ella, ni sus amigas.
Los Mossos se negaron ayer rotundamente a aportar cualquier clase de información de lo sucedido. Isabel sí quiso hablar con EL MUNDO para explicar que ella no sabía nada porque no lee los periódicos y no sale de su casa casi nunca. Dice que parece que haya «vuelto a nacer» mientras enseña una frase que lleva tatuada en el hombro derecho: Mi verdad es tu mentira.
Y todo es del color del cristal con que se mira. Hoy tengo gafas de mirón.
Entreténganse si andan de ánimo con esta pieza evocadora de lo que es el liberalismo. Evocadora porque está narrada en portugués, que ya saben que es un idioma sensual y musical a más no poder, pero también porque pinta el paraíso liberal con el acierto que ustedes quieran darle. Uno no cree en el paraíso, ni siquiera en el liberal, y si afirma que sigue ese credo es en tanto que la vida es elegir y si algo tengo que elegir, elijo lo que creo menos imperfecto. De ahí a pensar que la utopía está por llegar y que las idelogías funcionan perfectamente más allá del papel dista un mundo. Es más, si para algo vale ser liberal es para tener asumido que el mundo no puede ser perfecto. Ese fuste torcido que es la materia prima de la humanidad.
Y hace unas reflexiones de altura y creo que interesantes a propósito de la nueva escenificación de pureza progresista y maldad derechista que ha sido esa declaración del parlamento europeo sobre Franco Bahamonde. Tras, en contra de lo habitual, presentar al entorno liberal como no seguidor del gallego que se encargó de dirigir el país, hace unas cuantas preguntas incisivas y con términos que, en mi opinión, son útiles para que las organizaciones de la derecha española, liberal o lo que sea, sepan decir que no tienen nada que ver. Que de eso se trata, me parece. Yo, les admito, siento un profundo cansancio por el tema, pero allí he dejado parte de mi visión.
Si no es consideren, per res, hereus del franquisme, per què n'opinen, de la condemna, si ni els va ni els ve, donat que no hi tenen res a veure?
Ans al contrari: si el franquisme era, de fet, un règim d'esquerra, i ells odien l'esquerra per sobre de tot, com és que no es sumen gojosament a la condemna?
Si el franquisme era, com és obvi, un règim (moderadament) lliberticida; potser no feixista, però sí totalitari, com ha dit avui Piqué; i ells són liberals, és a dir, que volen la llibertat per sobre de tot, com és que no s'afegeixen enèrgicament a la reprovació?
Adviértoles: por su caracter antiliberal, Viladesau define al régimen del extinto como de izquierdas: intervencionista, paternalista y totalitario. No me digan que no resulta una forma de mirar las cosas mucho más fresca e interesante.
Gibraltar español es ese antiguo lema casi folclórico que un servidor de ustedes está convencido de que, en el fondo, nadie se toma en serio. Leo:
El Gobierno británico reiteró ayer su posición de que la nueva Constitución de Gibraltar abre las puertas al derecho de autodeterminación del Peñón, pero lo condiciona al previo visto bueno de España en virtud del artículo 10 del Tratado de Utrecht. Esa Constitución, cuya aprobación depende de que sea ratificada en referéndum por los gibraltareños, fue acordada en marzo por el Gobierno británico y las fuerzas políticas gibraltareñas. España expresó entonces su satisfacción porque el texto pactado no menoscaba los intereses españoles.
La sensación de que el visto bueno previo de España para que los gibraltareños decidan su futuro es algo poco edificante, inviable y ridículo me parece inevitable. La restricción procede de una vieja ley, el tratado de Utrech, que es verdad que atribuye determinados derechos al Reino de España. Entre ellos, y si no estoy equivocado, el que si el Reino Unido abandona la "colonia", el territorio revierte a España. En litigio está el espacio correspondiente al aeropuerto, ocupado incorrectamente según España, abandonado según los británicos. Bien es cierto que una eventual independencia gibraltareña es justo que cuente con alguna adecuación jurídica con España (no es honesto pretender tener la frontera abierta y ser el refugio de la evasión fiscal española completamente de rositas), pero lo que tampoco parece normal es que la opinión de la población que claramente no desea un pasaporte español no se tenga en cuenta.
Algunas cosistas sirven para tirar paralelismos:
¿No parece lógico adecuar las viejas leyes a los vivos? No sólo por el tratado de Utrech, sino por los dichosos fueros y conciertos, derechos históricos y otras leyendas que algunos invocan como fuente de toda legitimidad: si el Peñón no es el del siglo XVIII, tampoco Cataluña y País Vasco son esas tierras legendarias donde hubo un tiempo de pureza: resulta que hoy, otras lenguas son naturales de sus habitantes, otros cuerpos doctrinales y están ahí, vivitos y coleando.
¿Tiene sentido decir que la voluntad de los habitantes es argumento para la defensa de Ceuta y Melilla y no para Gibraltar? Para marroquíes y españoles el caso gibraltareño es algo verdaderamente incómodo: significa contradicciones intrínsecas a los planteamientos de fondo de cada parte. Me temo que nunca se moverá nada.
Eventualmente, ¿tiene sentido esgrimir la voluntad de los habitantes de Ceuta y Melilla y no la de los del Condado de Treviño?
La cuestión es que ninguna democracia puede dejar de escuchar la voluntad claramente expresada y sin violencia de un segmento suficientemente amplio de población si desea modificar su "filiación administrativa". Otra cosa es como se articula el derecho relacionado con ello y sus consecuencias. Las leyes viejas son normalmente una mordaza, quizá necesarias como fuente de derecho, pero que no pueden constreñir la realidad. Liberados de las leyes viejas, todos los nacionalismos quedan al aire y se vuelven probablemente inútiles: en vez de centrarse en cómo las leyes tratan de reinventar lejanos pasados que narramos a los hijos sin haberlos vivido y contaminados de intereses falsos y datos erróneos, puede que nos centráramos en decidir cómo es la convivencia efectiva, es decir, la vida cotidiana, esa que por ejemplo hace que la gente hable el idioma que le es natural y que entiende su vecino sin que nadie esté preocupado por lo que eso signifique.
Pero la mente humana es proclive a los grandes nombres y a satisfacer su ego con linajes y presuntas hazañas que le hacen creer que pertenece a una cultura superior hasta el punto de que la pérdida psicológica de territorios en los que no vive ni vivirá nunca les supone un desgarro interior. Ah, las llanuras de Kosovo.
P.D.: El dios del título tiene que ver, algunos lo habrán imaginado, por esos partidos que se crearon como defensores de los dioses - uno en concreto - y las tradiciones (más o menos presuntas).
"No se deben aprobar amnistías o indultos para personas que, como parte de ETA, cometieron graves abusos contra los derechos humanos, ni para las violaciones de derechos humanos cometidas por agentes del Estado sin que primero se hayan llevado a cabo actuaciones judiciales y se haya llegado a una sentencia clara de culpabilidad o inocencia”
La nota de prensa de la organización (aconsejo leer enterita, porque no le va a gustar a nadie, el diablo está en los detalles) está fechada en Londres y no es nada ambigua acerca de las víctimas y sus verdugos:
"ETA debe garantizar un final total e irreversible de los abusos contra los derechos humanos, incluido el fin del hostigamiento, las amenazas y otros actos violentos o intimidatorios”
Como el problema no es nunca cosa de uno, se hacen recomendaciones para el estado que no se deben pasar por alto:
Amnistía Internacional pide también al gobierno español que:
derogue las leyes que permiten ampliar el plazo de detención en régimen de incomunicación tras la aprehensión;
garanticen un verdadero acceso sin demora de todos los detenidos al abogado de su elección;
garanticen el derecho de los presos a cumplir sus condenas cerca de sus familias, cambiando la política penitenciaria de dispersión por todo el territorio español de los presos preventivos o condenados por terrorismo, que lleva aplicándose desde hace largo tiempo;
eliminar toda ambigüedad de la Ley de Partidos Políticos que permita la prohibición de partidos políticos que abogan pacíficamente por modificar los principios constitucionales o las leyes, ya que dicha prohibición vulnera las obligaciones internacionales de derechos humanos.
Amigos como somos todos de los derechos humanos, veremos si los chicos de Sabin Etxea y los de Otegi otorgan la misma consideración a sus proclamas sobre al acercamiento de presos que a los indultos... sobre todo si tenemos en cuenta que por más que se ha acudido a instancias internacionales para "denunciar" la terrible violación de derechos humanos de los presos que es la dispersión, no se ha conseguido nada: es una recomendación y una preferencia, no un axioma. Los presos (se supone que todos los presos, no sólo los llamados "presos vascos"), que disfrutan como debe ser de sus bibliotecas, servicios médicos e instalaciones deportivas, fueron alejados para que su organización - criminal - no se empleara contra el estado y facilitar la reinserción. Un proceso que hasta avaló el PNV para después cambiar de opinión porque no rentaba donde quería.
Un segundo de intimidad que me tomo, como quedarme a solas:
No me considero una persona política sino una persona con valores morales fuertes que se dedica a la literatura. Cuando la cuestión es quemar libros o no quemarlos, la cuestión no es política sino moral. Tuve una vocación política cuando era joven pero me desentendí pronto. No me gusta la gente que utiliza la política como una herramienta para entender la vida y para hacer juicios a partir de sus ideas preconcebidas. Es una manera de no pensar. Estuve en el Movimiento Tecnócrata pero, después de un año, me empecé a quedar dormido en las reuniones. Aún peor. Me di cuenta de que muchos chicos valiosos que entraban en movimientos de tipo social como el tecnócrata se convertían después en comunistas o fascistas, republicanos intolerantes o demócratas intolerantes. Soy un pensador libre, no pertenezco a nadie, digo lo que quiero y lo que veo.
Vive, piensa, escribe, habla. Espera ver cómo nos sentamos en Marte.
Esto que van a leer (siempre agradecido) es algo que aparace en El País. Casi se cuenta solo, pero como es propio de mi ego, clavaré un par de banderillas:
Un destacado dirigente socialista, en cualquier caso, ya avanzó hace semanas a este periódico que el encuentro no supone pagar precio político a nadie, como sostiene el PP. "No hay precio político, sino inversión política para la paz con este encuentro", subraya un destacado dirigente del PSE-EE. Las mismas fuentes indican que "Otegi y Batasuna, y ETA por primera vez, ven que hay un Gobierno que cumple lo que dice".
Primero: al menos reconocemos que hay salida de caja. Queda por saber si hay que contabilizarlo como coste o como inversión. Tenue frontera, es como el I+D.
Segundo: tiene algunos bemoles que todo esto se apoye en que se tiene más palabra frente a ETA. Además, asegurando que no tienen palabra los gobiernos españoles: así se gana legitimidad en la batalla, hombre. Como si ETA tuviera alguna apalabra merecedora de tenerse en consideración. Ciertos síntomas de síndrome de estocolmo percibo aquí, en el mandado de los socialistas para efectuar la conveniente matización sin dar nombres.
Tenemos la sensación de que vamos perdiendo. Pero el partido dura noventa minutos. Sarkozy acaba de decir que esto es un asunto español, casualmente a dos días vista desde que el Gobernante se encerrara en su área cediendo el campo al equipo contrario. Qué nos dirá Otegi.
Esperanza le puso una pantallita a La Sexta en la Puerta del Sol para ver la derrota futbolística que, de haber sido victoria, no hubiera dejado de ser una jugada propagandística ingeniosa: la multitud repleta de banderas rojigualdas celebrando su euforia frente a la sede de la Comunidad de Madrid, casualmente bastión popular.
¿Hubiera aparecido ella en el balcón cual Eva Perón? Espero que no hubiera tenido esa idea calenturienta: de por sí, poner una pantalla, con dinero público, mío y de mis conciudadanos, para ver la televisión tiene delito: todo el mundo y todo bar que se precie tiene una. No es de liberales. Corríjanme si piensan lo contrario, pero no veo refutación posible. Más grave es que lo hiciera en un acto de claro fastidio desde el poder a la pantalla y fiesta de La Cuatro en la plaza de Colón. Cosa rara, con ese pendón de España de proporciones siderales a mano.
Desde las supuesta orilla contraria, José Luis Prieto se hace eco de los matices del mundo liberal. No sólo llama la atención de esta incongruencia de Esperanza, la anglófila, sino del carácter de mucho del mundo autoproclamado liberal. La crítica que realiza tiene mucho sentido salvo matices nada desdeñables, entre ellos considera el presunto republicanismo de Zapatero como algo liberal. Algo he comentado allí y creo que procede que se pasen por esa casa a debatir.
Aquella rueda de prensa en la que Felipe daba cuenta de su ignorancia de los GAL mostró un individuo nervioso, tenso, sujeto a un pitillo en un acto insual: Felipe no quería que nunca se le retratase fumando. Esas cosas de la responsabilidad de los miembros del Gobierno, que no quieren transmitir malos ejemplos. El nerviosismo, la inseguridad eran el escenario verdadero. Al final, el último hombre al otro lado del teléfono a solas consigo mismo, sus dudas, sus actos, su propia memoria.
Nuestro arrojado Gobernante cruzó su Rubicón. Ausente de sonrisa, gestos tensos, frases llenas de rodeos, un argumentario preparado pero no sé si ensayado más allá del espejo del cuarto de baño, esas idas y venidas del atril, la sensación de una garganta tomada por un puño invisible: él sabe que no está seguro del todo, pero tiene decidido que es su batalla. Como Napoleón en Waterloo, no puede estar seguro de que sea la última, pero presiente que es la decisiva.
Él sabe que lo que nos ha dicho y les ha dicho a los señores del MLNV es que ha pagado el precio político y que acepta negociar un gran acuerdo de convivencia respetando la voluntad de los vascos (ya saben, como si ahora no se respetara) para que callen las armas... de momento: nos ha recordado que hace tres años que no hay muertos.
Puede ser un gambito de dama: cedo un peón para aparentemente dar una posición privilegiada y luego dar duro. Es ingenuo pensar que tomar el problema vasco por los cuernos no entrañe una renegociación del entramado institucional. La cuestión es que no sabemos lo que la cocina tiene humeando en su interior. Puede corresponder también a las concesiones a la otra parte destinadas a que las bases no se distancien y mantener "el proceso" en marcha. Puede que luego les diga, ahora te toca a ti: dame algo.
Quizá José Luis debiera cuidar algo si es que tiene su artillería bien montada: la sensación de que vamos perdiendo. De que la reclamación histórica del nacionalismo vasco - tan falsa - de que la voluntad exclusiva de los vascos es lo único que cuenta, en una ceremonia de la confusión en la que voluntad de los vascos significa voluntad del nacionalismo vasco, se ha cumplido a cambio de no ver el humo de los revólveres. Debiera cuidar que seguir proclamando que quiero al PP dentro, pero sin que parezca que existe voluntad real de hacerlo y, por supuesto, sin conseguirlo significa también que todos vamos perdiendo. Es difícil saber si es o hubiera sido posible que la misma discreción, secreto, cocina, organización que ha mantenido el PSE con Batasuna no pudiera hacerse con el PP: Mariano sabría a qué atenerse. A priori, el aislamiento en el que se encuentra no parece dar más rédito electoral. Y así es difícil.
En esta fase del partido, sólo siento la sensación de que ves que el equipo de tu casa no puede ganar por mucho que corra o tenga buena voluntad. La defensa del de enfrente es ordenada y lanza sus contraataques con acierto. La estrella local, aparece sola y confusa, incapaz de mover la pelota. Zapatero parece jugar siempre en campo contrario. Pero los partidos duran noventa minutos.