viernes, febrero 22, 2008

El Santo no llora


Qué mala amiga es la memoria. El Santo ha vuelto a la calle y dice que no lloró cuando le abuchearon. El término llorar es literariamente muy variado: se picó, y bien. Pero ya no se acuerda. Como parece olvidar sutiles diferencias del lenguaje y de los hechos: una cosa es que te abucheen y otra que te tiren una maceta a la cabeza. Como es diferente que te abucheen cuando los altos cargos que has nombrado se han llevado el dinero de la Guardia Civil y del Banco de España en tus narices días después de que dijeras que eran maravillosos. Nada que ver con gente que, solamente, se presenta a las elecciones.

(a la juventud, divino tesoro, a la juventud que me ha tocado supervisar, que como ahora sucede con Obama se relamían zapaterilmente ante el ascenso al gobierno de jose luis - ese síndrome de salvación guevarista-cristiano-, hube de explicarles algo que no creían de los gobiernos de FG y de FG mismo: que se lleveron los duros en una operación organizada desde el partido que hacía chantaje a las empresas. la izquierda es muy cansina en su arrogante superioridad moral)

(¿dónde leo que dice JL que no ocultó sino que fué responsble y bla, bla, bla del tema de ETA. O, al revés, que no mintió sino que ocultó. un ejercicio de prestidigitación verbal de esa clase. ya saben, gobiernos que no mientan. como si eso fuera posible)

(lo que nos lleva, por segunda vez, a la inveterada costumbre de presuponer que se tiene superioridad moral)