domingo, julio 16, 2006

Carreteras a ninguna parte


Toda la semana ha venido repitiéndose en los medios la cantinela de nuestras pobres carreteras abandonadas, en mal estado de conservación. Toda la semana repitiendo un informe que nunca he podido tener la atención de saber quién promueve, si ministerios buscando recursos presupuestarios, si constructores peleando por obra, si fabricantes de coches deseosos de menos propaganda negativa en forma de accidentes: eso que llaman el ciclo de noticias y que no es otra cosa que repetir lo que ha dicho el otro, citando al otro sin decirlo, llenando el espacio y no sabiendo nada.

Pero la sorpresa es el valor que me decía ayer la televisión de poner en orden todo esto: cuatro mil millones de euros. Qué sideral. O qué barato. ¿Saben a cuánto asciende el déficit de Televisión Española? Debiéramos sumarle lo gastado por todos los gobiernos autonómicos en su brazo de adoctrinamiento y propaganda, pero dejemos en paz al ratón de biblioteca, que me pide sueño. El minúsculo déficit financiado por ustedes y servidor asciende a más de 7.000 millones de euros. Ejercicio a ejercicio, bien hubiéramos tenido las carreteras en orden: no sé qué dirán los grandes defensores de la televisión pública y los que se llenan la boca de servicio público.

Qué demagógico, ¿verdad?. Viva el liberalismo.