martes, marzo 14, 2006

Dos preguntas y dos respuestas


El alquimista impaciente ha recogido el guante sin esperar a nada ni a nadie: bien por él. Si ayer osaba provocarles para examinar los cientos de preguntas de la obra de Oriol Vidal, hoy me encuentro en su página con la primera andanada, se ha ido nada menos que a las preguntas 422 y 423 (oiga, Armando, ya que nos hemos puesto ¿no podríamos haber empezado más cerca?).

Yo voy a darle mis respuestas:
422 ¿Deberían poderse ver en abierto las televisiones autonómicas en toda España? ¿Contribuiría esto a un mejor entendimiento entre las diversas culturas que conviven bajo un mismo estado? ¿Tendría un efecto positivo o negativo sobre la cohesión nacional?

Es sencillo: eso ya existe. Uno se va al satélite y se ven todas. Dos: que se vean todas por tecnología analógica es, si no estoy equivocado en mis conocimientos técnicos, imposible por escasez de espectro. Y ya se ve: las llamadas culturas no se entienden mejor ni peor entre quienes tienen satélite y quienes no lo tienen y pertenecen a esas distintas culturas. Siendo serios: no he hecho ningún estudio comparativo ni que se le parezca, pero de verdad ¿alguien espera que sea distinto? ¿Efecto positivo sobre la cohesión? Hagamos la pregunta volviéndola por pasiva: ¿ha hecho algo por la cohesión de los països catalans el hecho de que en el mapa del tiempo de TV3 sólo salga la Corona de Aragón?

423 Imaginemos que España se escindiera en cuatro estados: Castilla y León, Madrid y Castilla la Mancha por un lado; Cataluña, Aragón, Valencia e Islas Baleares por otro; Extremadura, Andalucía, Murcia, Islas Canarias, Ceuta y Melilla; y, por último, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y La Rioja. Imaginemos que sólo uno puede llamarse España, o sea no es posible que uno se llame España Central, otro España del Sur, etc. ¿Cuál continuaría llamándose España?

No comparto la visión de nuestro Alquimista (tienen que leerlo allí, por si acaso no han ido ya, yo no voy a estar copiando). Sí que puede ocurrir este supuesto. No se ve en el horizonte pero, por poder, puede: sólo hay que mirar la historia y ver cuántas veces se han modficado las fronteras en Europa los últimos ciento seis años (por remontarse a 1900). En todo caso, siendo cierto que la cita de Ortega es tendenciosa, es cierto igualmente que Ortega no siempre fue infalible y que la propia cita rezuma nacionalismo tontorrón: que sólo los castellanos tengan cabeza para España... Ergo el señor Vidal ha hecho una pregunta muy pertinente: en el hipotético caso de que tal ejercicio de escisión se diera, sólo hay un territorio con el imaginario suficiente para continuar llamándose España y creer en algo metafísico con ello: Asturias es España y el resto tierra conquistada. Otra cosa es que esa visión de España sea un concepto erróneo generalmente extendido entre nacionalistas españoles y de los otros.

Y una vez sentada cátedra (¡ozú!), me sigo preguntando ¿hacemos un sitio donde seguir con el debate? Fíjense qué deberes les pongo para hoy. A ver cómo me responden a esta pregunta:
6. ¿Hay alguna ley universal que diga que lo que una comunidad haya pactado en un momento de la historia, dadas determinadas circunstancias políticas no lo podrá reconsiderar jamás? Si una comunidad nacional o un pueblo soberano deciden compartir su soberanía con otras comunidades o territorios, ¿quedan automáticamente imposibilitados para replantear la relación y recuperar de nuevo la totalidad de esa soberanía? ¿Tiene un pueblo el derecho a renunciar para siempre a algo y a imponer sus decisiones a las generaciones venideras?

Yo veo varias trampas, pero...